Un importante operativo policial realizado durante la madrugada de este sábado terminó con la clausura de una fiesta clandestina en Caucete, donde fueron encontrados alrededor de 100 menores de edad consumiendo bebidas alcohólicas.
El operativo se realizó durante la madrugada en un salón de calle Rawson, en Caucete. Los organizadores intentaron presentar el evento como un cumpleaños de 15.
Un importante operativo policial realizado durante la madrugada de este sábado terminó con la clausura de una fiesta clandestina en Caucete, donde fueron encontrados alrededor de 100 menores de edad consumiendo bebidas alcohólicas.
El procedimiento se desarrolló pasadas las 4 de la mañana en un salón ubicado sobre calle Rawson al 43, luego de una alerta recibida a través del CISEM que advertía sobre un evento donde presuntamente se vendían entradas y bebidas alcohólicas.
Al llegar al lugar, efectivos de la Comisaría 9ª entrevistaron al responsable del inmueble, un hombre de 54 años, quien aseguró que se trataba de una celebración familiar. Poco después, una mujer de 28 años manifestó que el encuentro correspondía al festejo de los 15 años de su hermana.
Sin embargo, las explicaciones comenzaron a generar sospechas cuando los uniformados consultaron por la supuesta cumpleañera y la organizadora indicó que no se encontraba en el lugar.
Tras autorizarse el ingreso policial al salón, los efectivos constataron que no había ninguna fiesta de quince años y que una gran cantidad de adolescentes consumía bebidas alcohólicas en botellas, vasos y copones distribuidos en distintos sectores del predio.
Ante esa situación, la Policía dispuso la finalización inmediata de la actividad y solicitó la documentación correspondiente para la realización del evento. Según informaron las autoridades, el responsable del lugar reconoció que no contaba con habilitación para desarrollar este tipo de reuniones.
Además, la organizadora admitió que durante la fiesta se comercializaban bebidas alcohólicas, aunque negó que se hubieran vendido entradas para ingresar.
Tras tomar conocimiento de los hechos, la titular del Juzgado de Paz de Caucete, la jueza Luciana Salvá, ordenó la clausura inmediata del salón, el secuestro de las bebidas alcohólicas y de otros elementos vinculados a la actividad, además de la entrega de todos los menores a sus padres o responsables legales.
Durante el operativo se incautaron botellas de vodka, bebidas alcohólicas de distintas marcas, una damajuana de vino, gaseosas y diversos recipientes utilizados para el expendio y consumo de alcohol. También se realizó un relevamiento fotográfico del lugar para incorporar a las actuaciones.
Las autoridades informaron que los cerca de 100 menores que se encontraban en el evento fueron retirados por sus progenitores o tutores, dejando constancia formal de cada entrega y verificando previamente que todos se encontraban en buen estado de salud.