18 de marzo de 2026 - 20:36

Colorshop en San Juan perdió 40 millones por cheques sin fondos: los nombres que hay detrás de la estafa

La franquicia de Colorshop fue objetivo de una maniobra con E-cheq sin respaldo por $40 millones. Trascendieron los nombres de los sospechos.

Una millonaria estafa sacudió a una franquicia de Colorshop en San Juan y dejó al descubierto una maniobra que, según sospechan los damnificados, podría tener ramificaciones en otras provincias. El perjuicio económico asciende a 40 millones de pesos y, a casi tres meses de la denuncia, todavía no hay imputados ni detenidos.

El caso tiene como protagonista al comerciante Mauro Iranzo, propietario del negocio junto a su esposa, quienes cerraron 2025 con importantes ventas, sin imaginar que una de ellas terminaría en un fraude que hoy los mantiene en vilo.

Cómo fue la estafa a Colorshop en San Juan

Todo comenzó en noviembre de 2025, cuando un hombre que se identificó como Jorge González se contactó para realizar una compra de pintura destinada, supuestamente, a refacciones en una bodega ubicada en una finca de Albardón. La operación inicial fue por 30 millones de pesos.

La mercadería fue trasladada en camión hasta el lugar indicado, donde fue recibida y firmada por personas presentes en el predio. El pago se realizó mediante cheques electrónicos (E-cheq), lo que en principio generó confianza en los vendedores.

Días después, los mismos compradores concretaron una segunda operación por 10 millones de pesos. En esta ocasión, la pintura fue retirada directamente desde el local por un hombre de apellido Martínez, acompañado por otras dos personas.

Sin embargo, el engaño se reveló al inicio de 2026: al intentar cobrar los valores, los cheques fueron rechazados por falta de fondos. Para entonces, los supuestos clientes ya habían desaparecido.

Los nombres detrás de la maniobra

Con el avance de la reconstrucción del hecho, comenzaron a surgir inconsistencias y nuevos nombres: el supuesto comprador inicial se presentó como Jorge González, pero luego se determinó que los cheques estaban a nombre de Jorge Paz.

Los E-cheq provenían de la firma BA-RO SAS. Fueron endosados a través de Bosaball SA. La operatoria bancaria involucró cuentas del Banco Santander Río y del Banco Galicia, donde opera GIA SAS, la sociedad de la franquicia en San Juan.

En el retiro de mercadería también participó una persona identificada como Martínez. Este entramado de nombres y empresas es ahora una de las claves de la investigación para determinar si se trata de una organización más amplia.

Sospechas sobre el destino de la mercadería

Según Iranzo, parte de la pintura fue llevada inicialmente a la finca de Albardón, pero desapareció pocos días después de realizada la denuncia, el 2 de enero de 2026.

El propio comerciante sospecha que los productos podrían haber sido trasladados a Mendoza. Además, llamó la atención que los propietarios del predio donde se descargó la mercadería no hayan realizado ninguna denuncia, pese a detectar movimientos irregulares.

Un dato clave es que un trabajador del lugar llegó a fotografiar el retiro de los materiales el 4 de enero, lo que podría ser evidencia importante en la causa.

Investigación con pocos avances

La causa está en manos de la UFI de Delitos Informáticos y Estafas, a cargo del fiscal Duilio Ejarque. Hasta el momento, las medidas han sido limitadas: solo se tomó declaración al chofer que trasladó la carga, según Iranzo.

Desde la querella, representada por la abogada Josela Echegaray, remarcaron ante la prensa la necesidad de actuar con rapidez en este tipo de delitos para poder recuperar bienes o rastrear a los responsables.

“Si los allanamientos se hubieran realizado de inmediato, probablemente se habría recuperado la mercadería”, sostuvo Iranzo, visiblemente molesto por la falta de avances. “Si los allanamientos se hubieran realizado de inmediato, probablemente se habría recuperado la mercadería”, sostuvo Iranzo, visiblemente molesto por la falta de avances.

¿Una estafa repetida?

Los damnificados aseguran que no serían las únicas víctimas. Según indicaron, otra empresa sanjuanina dedicada a insumos eléctricos habría sido engañada con una modalidad similar, también con intervención de una persona identificada como Jorge Paz.

Esta hipótesis abre la posibilidad de que se trate de una banda que utiliza cheques electrónicos sin fondos para concretar compras millonarias y luego desaparecer con la mercadería.

Por ahora, la investigación continúa sin imputados y con múltiples interrogantes: quiénes están detrás de los nombres utilizados, cuál fue el recorrido de los productos y si existe una red organizada operando en distintas provincias.

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