El episodio de inseguridad ocurrió el pasado 19 de marzo de 2026 en Comandante Cabot y Urquiza, cuando una joven fue atacada mientras iba con su madre. El hecho derivó en un juicio de flagrancia que terminó con condenas diferenciadas para los acusados por robo y lesiones, en un caso que generó preocupación vecinal.
Según fuentes judiciales, Gaston Marcelo Benítez fue condenado a 3 años y 2 meses de prisión efectiva, con prisión preventiva y declaración de reincidencia. En tanto, Rocío Alejandra Rojas accedió a la suspensión de juicio a prueba por un año, con reglas de conducta, 50 horas de tareas comunitarias en 4 meses y una reparación simbólica de $50.000.
Detalles del robo y la persecución
El hecho se produjo cerca de las 16:08 horas, cuando la víctima se dirigía a buscar a su hermano al colegio. En ese momento, una moto conducida por Rojas se acercó y Benítez descendió para interceptarla, propinándole un golpe en la zona de las costillas antes de sustraerle el celular.
Tras el ataque, ambos huyeron en el rodado, pero fueron vistos por una vecina y un transeúnte que alertaron a la Policía. Esto permitió que efectivos iniciaran una persecución que culminó en el Barrio Las Garzas, donde los acusados cayeron tras chocar contra un cantero con alambre.
Al momento de la aprehensión, Rojas tenía en su poder el celular robado y otro dispositivo cuya propiedad no pudo justificar, lo que agravó su situación procesal. Ambos quedaron detenidos bajo el Procedimiento Especial de Flagrancia, tras la intervención de autoridades judiciales.
Un dato llamativo del procedimiento fue que Benítez se negó a firmar las actas policiales, alegando que no sabía escribir, aunque fue debidamente informado de sus derechos, incluyendo guardar silencio y designar defensa.