Mientras avanza la causa, se conoció el resultado preliminar de la autopsia a los restos de Ana Lía Corte, la mujer de 52 años que estuvo 18 días desaparecida y que fue encontrada muerta el martes en el barrio Arrayanes de Bariloche.
El Ministerio Público Fiscal de Río Negro brindó detalles del informe preliminar. La autopsia era clave para los investigadores.
Mientras avanza la causa, se conoció el resultado preliminar de la autopsia a los restos de Ana Lía Corte, la mujer de 52 años que estuvo 18 días desaparecida y que fue encontrada muerta el martes en el barrio Arrayanes de Bariloche.
Corte murió por un paro cardíaco no traumático y, si bien su cuerpo estaba descuartizado, los especialistas indicaron que no se hallaron indicios de criminalidad. “Los restos no presentaban indicios de criminalidad y el estado general en que fue hallado el cuerpo es resultado de la acción de animales presentes en la zona”, confirmaron fuentes del Ministerio Público Fiscal (MPF) de Río Negro.
La información es clave en medio de una investigación que buscaba descartar que el fallecimiento hubiera sido producto de un crimen, ya que el cuerpo apareció desmembrado y se analizaban varias hipótesis.
A su vez, la Fiscalía detalló que la identificación oficial del cuerpo se logró a través de las impresiones dactilares, aunque la familia ya había reconocido sus pertenencias en el lugar del hallazgo.
Finalizada la autopsia, los restos fueron entregados a sus familiares, quienes fueron recibidos e informados personalmente sobre los resultados de las pericias del Cuerpo Médico Forense.
Ana Lía Corte había sido vista por última vez el pasado 8 de mayo en el barrio Melipal. Durante los 19 días que estuvo desaparecida, la Policía de Río Negro y el MPF barajaron diversas hipótesis y realizaron rastrillajes en zonas boscosas del Cerro Otto, estructuras abandonadas y en las costas de los lagos Nahuel Huapi y Moreno, todos con resultados negativos.
La pista más firme que tenían los investigadores se había obtenido a través de las cámaras de seguridad del transporte público. Los registros fílmicos lograron reconstruir que la mujer se había tomado un colectivo de la línea 51 y que había descendido en la intersección de las calles Tiscornia y Onelli, en pleno centro de Bariloche.
En ese último registro, Ana Lía vestía un gorro de lana, campera, pantalón ancho y llevaba una mochila. A partir de ese dato, los operativos se habían concentrado en la barda del Ñireco y las áreas próximas al arroyo.
Finalmente, este martes fue hallado su cuerpo, que estaba descuartizado en un barranco de la zona de La Barda, en el sur de la ciudad.