La Justicia de San Juan dio por concluido un grave caso de violencia de género y abuso sexual que tuvo como víctima a una empleada judicial. A través de un acuerdo de juicio abreviado homologado por el juez Gerardo Javier Fernández Caussi, un hombre fue condenado a tres años de prisión condicional por los delitos de coacción agravada por el uso de arma y abuso sexual simple en perjuicio de su pareja.
La resolución judicial quedó firme tras una audiencia realizada el pasado 10 de junio, en la que la fiscal de la UFI CAVIG, Florencia Pons Belmonte, y la defensora oficial Ana María Arias presentaron un acuerdo que fue aceptado por el magistrado.
Según la investigación del Ministerio Público Fiscal, los hechos ocurrieron en el ámbito privado de la pareja, en medio de una discusión que fue escalando en violencia. Durante ese episodio, el acusado amenazó a la mujer utilizando un arma de utilería que, por sus características, simulaba ser un arma de fuego real.
La fiscalía sostuvo que esa situación generó un estado de temor en la víctima y constituyó una coacción agravada. Posteriormente, el hombre cometió un abuso sexual simple, conducta que también fue reconocida en el acuerdo de juicio abreviado.
Tras conocerse los hechos, la fiscalía ordenó la detención del acusado y avanzó con la investigación penal. Con las pruebas reunidas, las partes acordaron resolver el caso mediante un procedimiento abreviado, mecanismo que permite evitar la realización de un juicio oral cuando existe reconocimiento de los hechos y acuerdo sobre la pena.
Finalmente, el juez Fernández Caussi homologó el convenio y condenó al imputado a tres años de prisión de cumplimiento condicional, además de las reglas de conducta que establece la legislación para este tipo de sentencias.
De esta manera, la causa judicial quedó concluida con una condena firme contra el agresor, quien fue responsabilizado penalmente por las amenazas ejercidas mediante el uso de un arma de utilería y por el abuso sexual cometido contra su pareja.
Procedimiento policial cuestionado
El hecho trascendió en los medios por otra situación abordada por la Justicia. Tras el llamado al 911, personal policial acudió a la casa de la pareja y la víctima, en estado shock, rompió un handy de los efectivos, un artefacto que sirve para la comunicación. Esto derivó por un lado, que personal policial denunciara el hecho en Flagrancia y por otro lado que se criticara la falta de perspectiva de género en la fuerza.