La causa contra el luchador de MMA, Leandro Morales, conocido en el ambiente deportivo como “El Veneno”, avanzó a la etapa de juicio oral. Está imputado por homicidio simple y el Ministerio Público Fiscal solicitó una condena de 16 años de prisión por la violenta muerte de Víctor Daniel Cachi, ocurrida en abril de 2025 en el Lote Hogar N°12, en Pocito.
La elevación a juicio se resolvió durante la audiencia de control de acusación, realizada este lunes 23 de febrero de 2026, unos 10 meses después del hecho. Allí, la jueza Mónica Lucero dio por cerrada la etapa investigativa y habilitó el debate oral por el delito de homicidio simple.
La investigación estuvo a cargo del fiscal Francisco Micheltorena, en principio, pero tras su traslado como coordinador de la UFI Flagrancia, tomó la posta el fiscal Roberto Ginsgberg, junto con la ayudante fiscal Agostina Ventimiglia. Según la acusación, el deportista habría sido quien atacó a Cachi tras un conflicto que comenzó en el interior del barrio Lote Hogar 12.
La hipótesis sobre el rol de Leandro “Veneno” Morales
De acuerdo con la reconstrucción oficial, el día del hecho la víctima caminaba por la zona ofreciendo changas a cambio de alimentos. Llevaba consigo una bolsa con presas de pollo y semitas. En ese contexto se habría producido un intercambio verbal con el luchador de kick boxing Morales frente a su domicilio.
Para la Fiscalía, la discusión derivó en una agresión física: primero golpes de puño y luego un ataque con arma blanca. La autopsia determinó que Cachi sufrió una herida punzante en el muslo izquierdo que comprometió la arteria femoral, lo que provocó un desenlace fatal en pocos minutos. También se constataron lesiones en el rostro compatibles con golpes.
La acusación sostiene que, tras un primer cruce, la víctima se retiró del lugar y habría intentado dirigirse a un puesto policial, aunque finalmente regresó al barrio. Allí, siempre según la versión fiscal, Morales reapareció con un cuchillo y lo enfrentó nuevamente. Un testigo aseguró que el imputado le habría advertido que no volviera a pasar por el lugar antes de concretar el ataque.
Los investigadores remarcaron que Cachi no portaba armas al momento del hecho.
La postura del luchador de MMA
Desde el inicio del proceso, Morales negó haber actuado con intención homicida y sostuvo que la víctima cometía robos en la zona. Esa línea defensiva será uno de los ejes centrales cuando el caso llegue al debate oral.
Si el tribunal coincide con la teoría del Ministerio Público, el luchador podría recibir una condena de hasta 16 años de prisión efectiva. El juicio definirá si el hecho se encuadra como homicidio simple, tal como fue elevado, o si la defensa logra introducir atenuantes o una calificación distinta.
Los abogados Mario Morán y Mario Padilla buscan que sea condenado por el delito de homicidio preteritencional que significa una pena mucho menor a 16 años.
En tanto la querella buscal pena de prisión perpetua por homicidio agravado por la alevosía.