Un empresario quedó bajo la lupa de la Justicia tras ser acusado de ofrecer cursos de manejo por internet que luego no cumplía. Se trata de Juan Pablo Aguilera, propietario de “San Juan Conduce”, quien acumuló denuncias por parte de clientes que abonaron el servicio pero nunca recibieron las clases prometidas, según indicaron fuentes judiciales a DIARIO DE CUYO.
El escuela de manejo San Juan Conduce, bajo la lupa de la Justicia
El caso es investigado por la UFI Delitos Informáticos y Estafas, donde el nombre del empresario ya era conocido debido a la cantidad de presentaciones realizadas por personas disconformes con el servicio. Según trascendió, Aguilera actuaba como intermediario entre quienes querían aprender a manejar y supuestos instructores, aunque el sistema nunca terminaba de concretarse.
De acuerdo a la investigación, el modus operandi era reiterado: el empresario pactaba una primera clase con el cliente, pero el instructor nunca se presentaba. Ante los reclamos, ofrecía como explicación que el contrato contemplaba un plazo de dos o tres meses para cumplir con el curso. Esta situación se repetía y, mientras algunos desistían, otros decidieron avanzar con denuncias formales.
juan pablo aguilera
Juan Pablo Aguilera deberá hacer 50 horas de trabajo comunitario en una municipalidad.
Las primeras causas —alrededor de tres— fueron resueltas mediante medidas alternativas, como acuerdos de reparación integral en los que Aguilera devolvía el dinero a los damnificados. Sin embargo, la continuidad de la maniobra derivó en nuevas denuncias, que elevaron el total a unas nueve.
Frente a este escenario, el fiscal Eduardo Gallastegui decidió imputarlo por defraudación informática. No obstante, al no contar con antecedentes penales, el empresario accedió a una suspensión de juicio a prueba (probation) por el plazo de un año, que tuvo el visto bueno de la jueza Mónica Lucero. Como parte de las condiciones, deberá cumplir 50 horas de trabajo comunitario en una municipalidad y abonar $210.000 en concepto de devolución a uno de los denunciantes.
La advertencia del Ministerio Público Fiscal
Fuentes judiciales indicaron que Aguilera intentó frenar el avance de las causas devolviendo el dinero a varios clientes, aunque esto no evitó la acción penal en su contra. Además, señalaron que el empresario posee otras dos escuelas de manejo bajo diferentes nombres.
Si bien logró evitar una condena o una pena de prisión, deberá cumplir estrictamente con las reglas de conducta impuestas. Desde la UFI advirtieron que, en caso de reincidir en este tipo de maniobras, la probation podría ser revocada, exponiéndolo a un juicio y a una eventual condena de cumplimiento condicional o efectivo.