Un episodio de hurto en San Juan terminó con un delincuente condenado y preso por reincidente. El hecho ocurrió cuando un hombre ingresó a una vivienda sin ejercer violencia para intentar robar un radiador, pero fue sorprendido por el dueño.
El ladrón no rompió nada, pero ingresó a una vivienda y fue detenido por hurto. Quedará preso por más de tres años tras recibir una nueva condena.
Un episodio de hurto en San Juan terminó con un delincuente condenado y preso por reincidente. El hecho ocurrió cuando un hombre ingresó a una vivienda sin ejercer violencia para intentar robar un radiador, pero fue sorprendido por el dueño.
El hombre fue aprehendido por los vecinos y terminó con una condena en Flagrancia tras llegar a un acuerdo de juicio abreviado con el fiscal del caso, Fernando Bonomo.
El protagonista fue Rodrigo Néstor Nievas, quien el pasado 22 de marzo, alrededor de las 15:40, ingresó a un domicilio en calle Pedro de Valdivia al 1300 y accedió al garaje donde se encontraba una camioneta con un radiador en su interior. Lo llamativo del caso es que no rompió ningún elemento, ya que el lugar no contaba con cierre perimetral.
Según fuentes judiciales, el damnificado advirtió la situación y el sospechoso arrojó el radiador y escapó, pero fue perseguido y reducido por civiles a unos 50 metros del lugar. Luego intervino personal policial, que formalizó la aprehensión y lo trasladó a la Comisaría 28.
El caso fue investigado por el fiscal Fernando Bonomo, junto a la ayudante fiscal Lucía Escudero, quienes inicialmente encuadraron el hecho como violación de domicilio y hurto en grado de tentativa en concurso real.
Finalmente, mediante un juicio abreviado, se resolvió una condena de un mes de prisión efectiva, que se unificó con una pena anterior, resultando en una pena única de 3 años y 1 mes de prisión efectiva.
Además, la Justicia declaró la reincidencia del acusado, un dato clave que agrava su situación procesal y condiciona futuros beneficios.
El caso deja al descubierto una particularidad: un intento de robo sin violencia directa pero con ingreso ilegal a una vivienda, lo que derivó en una condena efectiva.