Un conflicto por un estacionamiento en pleno centro sanjuanino terminó en un violento episodio que incluyó daños materiales, agresiones físicas y una detención policial.
La mujer fue acusada de dañar un vehículo y agredir físicamente a otra conductora tras una pelea por un lugar para estacionar en pleno centro.
Un conflicto por un estacionamiento en pleno centro sanjuanino terminó en un violento episodio que incluyó daños materiales, agresiones físicas y una detención policial.
La protagonista del hecho fue Aida Venerdini, quien quedó vinculada a un legajo por los delitos de daño y lesiones leves en concurso real. La causa fue investigada por la fiscal Yanina Galante junto a la ayudante fiscal Lucía Escudero.
Según informaron fuentes judiciales, todo ocurrió el jueves 21 de mayo de 2026, alrededor de las 10:20, en inmediaciones de avenida Ignacio de la Roza y calle Güemes, en Capital.
En ese momento, personal de la Unidad Ciclista de la Policía realizaba recorridos preventivos cuando fue alertado por el Comando Central sobre una pelea entre dos mujeres en la vía pública.
Al llegar al lugar, los efectivos entrevistaron a una joven de 28 años, identificada como S.F.A., quien explicó que estaba por estacionar su vehículo cuando una conductora a bordo de un Peugeot blanco realizó una mala maniobra para ingresar al mismo box de estacionamiento.
De acuerdo al relato, personal del ECO le indicó a la mujer del Peugeot que debía retirar el vehículo porque otra automovilista ya estaba realizando la maniobra correspondiente. Esa situación habría provocado el enojo de la conductora.
Siempre según la denuncia, Venerdini comenzó primero con insultos y luego impactó con la parte trasera de su auto el lateral izquierdo del vehículo de la otra mujer. Después descendió del Peugeot y pateó reiteradamente la puerta del rodado mientras continuaba increpando a la damnificada.
La situación se volvió aún más tensa cuando la joven logró bajar del auto y, en ese momento, fue agredida físicamente. La intervención de empleados del ECO y comerciantes de la zona evitó que la pelea pasara a mayores.
La denunciante manifestó además que sufrió dolores en las piernas, cuero cabelludo y muñeca izquierda a raíz de los golpes recibidos.
Cuando la Policía intentó entrevistar a la acusada, ésta aseguró que debía retirarse de urgencia por un problema de salud de su hijo de 21 años. Sin embargo, hizo caso omiso a la orden policial y escapó del lugar.
Los uniformados lograron interceptarla a pocos metros, sobre calle Rivadavia entre Caseros y Güemes. Según consta en el expediente, durante la detención también habría agredido al personal policial, provocando incluso la caída del casco de uno de los efectivos.
Tras la intervención del ayudante fiscal Alejandro Solera y la comunicación con la fiscal de turno, se dispuso el inicio del procedimiento especial de Flagrancia.
Finalmente, la Justicia resolvió otorgarle a Venerdini la suspensión del juicio a prueba por el plazo de un año. Como parte de las medidas impuestas, deberá pagar una reparación simbólica de 300 mil pesos a favor de la víctima, realizar 60 horas de trabajos comunitarios y asistir a un taller de vínculos saludables.
Además, tendrá prohibido acercarse o realizar actos molestos hacia la damnificada y deberá cumplir reglas de conducta establecidas en el artículo 27 bis del Código Penal.