Marcelo Alejandro Cortez Flores fue condenado a cinco meses de prisión efectiva tras admitir su responsabilidad en dos hechos ocurridos durante la noche del domingo 17 de mayo en el departamento Rivadavia. El acuerdo de juicio abreviado también incluyó la declaración de reincidencia y el mantenimiento de la prisión preventiva.
Robo en Rivadavia
Según la investigación fiscal, el primero de los episodios ocurrió cerca de las 23:30 en inmediaciones de calles Proyectada y Morón, en el barrio Conjunto 7. Allí, el acusado interceptó a una adolescente de 15 años que acababa de descender de un colectivo.
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De acuerdo al relato incorporado en el legajo, el individuo abrazó a la menor y le exigió sus pertenencias mientras le decía: “Dame todo, tengo una punta”. La víctima respondió que no tenía nada y el hombre escapó hacia el interior del barrio. La joven avisó a su madre, quien posteriormente realizó el llamado al 911 y acudió a la Comisaría 38.
Minutos después, Cortez Flores protagonizó un segundo hecho. En un negocio ubicado en la manzana D del mismo complejo habitacional, le arrebató de las manos un iPhone 13 a un hombre que realizaba compras en el lugar.
Tras el robo, el delincuente huyó hacia el este y fue perseguido por la víctima durante varios metros, aunque lo perdió de vista. Más tarde, el damnificado y su novia comenzaron a rastrear el teléfono mediante otro dispositivo y detectaron la ubicación en el Lote 34, manzana “Í”, a unos 500 metros del lugar del robo.
La pareja se dirigió hasta el sitio señalado y encontró al sospechoso. Luego de una breve persecución, lo redujeron en un descampado cercano al canal Céspedes. En ese momento intervino personal policial de la Comisaría 38, que patrullaba la zona debido a las llamadas efectuadas por las víctimas.
Los efectivos formalizaron la aprehensión civil y, durante el palpado de urgencia, hallaron el iPhone 13 rosado con funda transparente entre las prendas del acusado.
El procedimiento debió trasladarse a sede policial debido a la hostilidad existente en la zona. Una vez en la dependencia, la adolescente reconoció al detenido como el mismo hombre que había intentado asaltarla minutos antes.