Un trabajador de la Municipalidad de Valle Fértil, acusado en una investigación por varios hechos reiterados de abuso sexual con acceso carnal, lesiones coactivas y amenazas, recuperó la libertad después de permanecer alrededor de nueve meses detenido. La decisión fue adoptada luego de que su defensa, el abogado Mario Morán, impugnara una nueva prórroga de la prisión preventiva y planteara que la medida cautelar ya no podía extenderse bajo los argumentos expuestos por el Ministerio Público Fiscal.
El acusado, identificado como J.N.Q.O, había sido detenido el 16 de diciembre de 2025, luego de una denuncia presentada durante noviembre de ese año. Desde entonces permanecía privado de su libertad en el marco de la causa, que tiene como presunta víctima a una mujer con quien mantenía una relación.
El conflicto llegó nuevamente a una audiencia a partir del pedido de la fiscal Florencia Pons, quien había solicitado extender la medida cautelar al considerar que todavía quedaban elementos de convicción por incorporar y que la investigación debía avanzar hacia el control de acusación.
Morán, que asumió la representación del acusado en agosto, cuestionó ese planteo y sostuvo que mantenerlo detenido por la expectativa de una futura audiencia no encontraba respaldo suficiente en el Código Procesal Penal. El abogado argumentó además que se estaba afectando el principio de doble instancia y que las demoras propias de la investigación no podían ser utilizadas como fundamento para prolongar la privación de libertad.
Durante la audiencia, la defensa sostuvo que el peligro procesal se encontraba neutralizado y que varias de las diligencias que todavía restaban realizar correspondían al Ministerio Público Fiscal. Desde esa perspectiva, el acusado no podía cargar con las consecuencias de aquellas medidas que aún no habían sido concretadas por la acusación.
El planteo fue receptado por el juez Roberto Montilla, quien resolvió dejar sin efecto la extensión de la prisión preventiva y disponer la libertad del acusado, aunque bajo determinadas condiciones destinadas a reducir los riesgos procesales.
Libertad con domicilio en Capital y dispositivo dual
Una de las condiciones impuestas fue que J.N.Q.O. estableciera domicilio en Capital, lejos de Valle Fértil, donde reside la presunta víctima. Según explicó su abogado, la medida apunta a evitar un eventual encuentro entre ambos y reducir el riesgo de entorpecimiento de la investigación.
Además, deberá utilizar un dispositivo dual de monitoreo, una herramienta que permite reforzar el control sobre las restricciones impuestas judicialmente. La defensa manifestó que no tuvo objeciones respecto de esa condición.
El abogado también señaló que la Fiscalía se encontraba próxima a presentar la acusación, paso previo al eventual control de acusación y a la posterior elevación de la causa a juicio, si así correspondiera.
La causa seguirá hasta el juicio
La libertad del acusado no implica el cierre de la investigación ni una resolución sobre su responsabilidad penal. La causa continuará su trámite y la acusación deberá avanzar con la presentación de la pieza acusatoria correspondiente.
De acuerdo con lo expuesto durante la audiencia, la investigación contempla varios episodios de abuso sexual que habrían ocurrido de manera reiterada, además de las imputaciones vinculadas con lesiones coactivas y amenazas.
La defensa también hizo referencia a la expectativa de pena que podría discutirse si el caso llegara a juicio. Sin embargo, cualquier eventual condena o acuerdo dependerá de la acusación definitiva, de la prueba incorporada al expediente y de las decisiones que adopten las partes y el tribunal durante las próximas etapas del proceso.
Por ahora, el acusado seguirá el proceso en libertad y bajo restricciones, mientras la Justicia espera que el Ministerio Público Fiscal complete la acusación. El próximo tramo de la causa será clave para determinar qué hechos y elementos probatorios serán finalmente llevados al control de acusación y, eventualmente, a un juicio oral.