La autopsia al cuerpo de Tatiana Fernández, la trabajadora sexual asesinada en un departamento del barrio porteño de Retiro, determinó que murió por asfixia mecánica por compresión. El informe preliminar, recibido por la Justicia este lunes, también reveló que la víctima presentaba lesiones defensivas leves en las muñecas, compatibles con un posible forcejeo.
El estudio fue realizado por los forenses de la Morgue Judicial. Según fuentes de la investigación citadas por Infobae, los especialistas descartaron signos compatibles con un abuso sexual y señalaron que el cuerpo no presentaba lesiones significativas en el primer examen realizado en la escena del crimen.
Fernández fue encontrada muerta el domingo por la mañana en un departamento de la calle Libertad al 1200. Estaba desnuda, sobre una cama de dos plazas y cubierta con una sábana. En el lugar, los investigadores recolectaron 17 elementos de evidencia, entre ellos un rastro de ADN que será sometido a peritajes.
Detuvieron al sospechoso por el crimen de Tatiana Fernández
El principal sospechoso, Renato Iván Tabella, fue detenido durante la noche del domingo en el hotel Centro 1555, ubicado en la zona de Montserrat, en la Ciudad de Buenos Aires.
El procedimiento estuvo a cargo de la División Homicidios de la Policía de la Ciudad, luego de que el fiscal Matías Di Lello solicitara el allanamiento. La investigación por el asesinato de Fernández se encuentra a cargo del juez Guillermo Rongo.
Tabella también está acusado por el femicidio de Daniela Villalba, otra trabajadora sexual asesinada en la ciudad de Córdoba. Se esperaba que fuera indagado y posteriormente trasladado a esa provincia para responder por esa causa.
Un celular desaparecido y el análisis de las cámaras
Uno de los elementos que llamó la atención de los investigadores fue que el teléfono celular de Fernández no estaba en el departamento, una circunstancia que también se registró en el caso de Villalba.
Una trabajadora sexual que compartía la vivienda con Tatiana fue quien alertó a las autoridades sobre su muerte. Además, aportó un número telefónico que sería del sospechoso y que tenía característica de Córdoba, un dato que orientó parte de las averiguaciones.
A partir de esa información, el fiscal dispuso el seguimiento de las cámaras de seguridad y el cruce de datos de antenas telefónicas. Las imágenes de la entrada del edificio de la calle Libertad también permitieron registrar al acusado.
Ahora, los investigadores aguardan los resultados de los peritajes sobre las evidencias recolectadas, incluido el análisis de ADN, para avanzar en el esclarecimiento del crimen.