Maico Reinoso Cortez fue condenado a diez meses de prisión de cumplimiento efectivo por el robo de un celular a dos menores de edad en Chimbas. La sentencia se dictó mediante un juicio abreviado, y se le declaró además la reincidencia y se ordenó su prisión preventiva. El caso estuvo a cargo del fiscal Fernando Bonomo, con la intervención del ayudante fiscal Eduardo García Thomas.
Según se informó, el episodio ocurrió el 28 de septiembre de 2026, alrededor de las 10. Dos compañeras de colegio, ambas menores, habían salido del establecimiento más temprano de lo habitual y caminaban por calle Rodríguez, rumbo al oeste, para después doblar hacia el norte por calle Chaco. El colegio está a unos 50 metros de la Comisaría 17ma.
Al llegar a calle Aberastain, Reinoso Cortez se les acercó y les preguntó dónde podía cargar la tarjeta SUBE. Mientras una de las chicas intentaba responderle, el hombre notó que casi no había testigos en la zona y se abalanzó sobre una de ellas. La víctima llevaba dos celulares: el suyo en el bolsillo derecho y el de su amiga en el izquierdo, porque a esta última se le caía el pantalón si lo guardaba allí.
El agresor la tomó del cuello y la arrojó al suelo. Luego mostró un elemento punzante, que la víctima no pudo describir con precisión pero aseguró haber visto, y la amenazó de muerte si se resistía o gritaba. Después rompió el pantalón de la otra menor a la altura del bolsillo donde estaba su iPhone 12, se lo sacó y huyó.
La persecución y la detención
Reinoso Cortez corrió hasta su casa, a dos viviendas de distancia, y pidió ayuda a su padre. Este salió en su auto junto a las dos menores para buscar al sospechoso, manteniendo contacto permanente con el 911. Durante el recorrido, lo vieron ingresar a una casa de calle Aberastain, entre Chaco y Azcuénaga, y se quedaron en el lugar hasta que llegó el personal del Comando Radioeléctrico Norte.
Los efectivos fueron atendidos por uno de los moradores, que les permitió pasar. Adentro, el sospechoso se había metido en un dormitorio donde, según la investigación, habría intentado esconder la ropa que llevaba durante el robo y se puso una remera deportiva. Al ser aprehendido, la Policía le encontró el celular robado. El arma blanca, en cambio, no apareció.
Por tratarse de menores de edad y vecinas de la zona, los policías trasladaron a las damnificadas y al personal a la Comisaría 17.ª, para resguardarlos.