Pasaron más de 5 años para que el médico otorrinolaringólogo Maximiliano Babsía se siente en el banquillo de los acusados y enfrente un juicio oral bajo la calificación de homicidio culposo por mala praxis. Se lo responsabiliza de la muerte de quien fuera su paciente, Julieta Viñales, una chica de 18 años que fue operada por el profesional de amígdalas.
Julieta murió el 3 de marzo de 2020. Vivía en Buenos Aires, donde había empezado a estudiar medicina. Para Navidad de 2019 la joven volvió a San Juan para celebrar con familiares. Como tenía molestias, un médico, Maximiliano Babsía, le recomendó una extirpación de amígdalas.
Julieta Viñales.
Era febrero de 2020 y se programó una operación de rutina que terminó en una tragedia. Julieta fue dada de alta el mismo día y aunque el médico le dijo que sentiría “molestias”, el dolor en la garganta fue en aumento. Consultaron al médico, que la citó para la semana siguiente y le dijo que tuvieran paciencia, que era normal. Pero Julieta comenzó a vomitar sangre y ahí fue ingresada al Hospital Rawson en medio de la emergencia.
La familia denunció por mala praxis a Babsía el 27 de febrero. Internada se constató que tenía una fisura en la arteria carótida lo que produjo un paro cardiorrespiratorio. El tiempo sin oxigenación fue suficiente para que Julieta quedara con muerte cerebral y finalmente ayer falleciera en el hospital Guillermo Rawson.
Cintya Aboal, mamá de Julieta, en la puerta de Tribunales. “Julieta merece justicia”, dijo
El juicio oral y público es presidido por el juez Ricardo Moine, y la acusación es llevada adelante por la fiscal Yanina Galante, mientras que Cristina Naveda representa la parte Querellante.
Su mamá, Cintya Aboal llevó adelante una lucha sin cuartel, donde busca que se haga justicia .