Un violento episodio delictivo ocurrido San Juan terminó con un delincuente condenado a cuatro meses de prisión efectiva luego de protagonizar una seguidilla de hechos: robó la llave de un vehículo, intentó un robo en una casa, se resistió a la policía y dañó un patrullero durante su traslado tras la detención.
La causa se resolvió mediante juicio abreviado, donde el acusado Cristian Jasi fue declarado reincidente y recibió una pena de prisión efectiva, además de continuar con prisión preventiva.
Todo empezó con una llave robada
La sucesión de episodios ocurrió el 7 de febrero. El primero fue cuando la dueña de una cadena de heladerías dejó estacionado un utilitario Peugeot frente a un local usado como frigorífico para almacenar helados.
El rodado permanecía con el motor encendido para mantener activa la cámara frigorífica, un sistema que evita que los productos pierdan la cadena de frío. En ese momento, Cristian Jasi aprovechó que el vehículo estaba sin seguridad y comenzó a revisar el interior con la intención de robar.
Al no encontrar objetos de valor, solo sustrajo la llave de encendido y escapó por calle Maipú hacia el oeste. La maniobra fue advertida minutos después por una empleada, quien notó que el utilitario estaba apagado, situación que puso en riesgo el funcionamiento del equipo de refrigeración.
Segundo intento de robo a pocas cuadras
Mientras la policía buscaba al sospechoso, se registró otro hecho a unos 300 metros del lugar, sobre calle Chile al 58 Oeste.
Allí, Jasi ingresó a una vivienda cuya puerta estaba apenas abierta y tomó un celular que estaba sobre una mesa. Sin embargo, la dueña del teléfono lo descubrió y lo enfrentó, lo que derivó en un forcejeo en el que la mujer sufrió lesiones.
Pese al ataque, la víctima logró recuperar el celular y avisar al 911, mientras el sospechoso intentaba escapar del lugar.
Violencia, resistencia y destrozos en el móvil policial
La persecución terminó en inmediaciones de calle Cereceto, hacia el este de calle Mendoza, donde efectivos policiales lograron ubicar al sospechoso.
Cuando intentaron detenerlo, el hombre se resistió violentamente y llegó a agredir a los agentes, provocando lesiones a uno de los policías durante el procedimiento.
Una vez reducido, fue subido a un patrullero, pero su reacción continuó siendo agresiva. Según el expediente, golpeó reiteradamente el vidrio con la cabeza y luego rompió el parante de la puerta con los pies, causando daños visibles en el móvil policial.
Tras el episodio, fue trasladado a la Comisaría Segunda, donde se activó el procedimiento especial de flagrancia. El caso se resolvió este viernes en juicio abreviado, con condena de 4 meses de prisión efectiva.