El juicio por la muerte de Maradona se reanudó con los últimos testigos que estuvieron en la casa donde murió el Diez. El único convocado para la jornada fue el custodio Julio Soria. Sin embargo, lo que parecía una “audiencia tranquila”, terminó en la más escandalosa de este nuevo debate oral: los abogados Francisco Oneto y Fernando Burlando protagonizaron un violento cruce que casi termina en la agresión fisica.
Todo empezó por una discusión adentro de la sala que se tornó personal. Y terminó con el defensor de Leopoldo Luque pidiéndole a Burlando encontrarse afuera.
Los jueces pidieron un cuarto intermedio para hablar con ambos. Pero antes de llamarlos, los letrados se enfrentaron cara a cara en un pasillo, se gritaron y provocaron la intervención de la policía. Minutos después, tuvieron una reunión con los integrantes del tribunal.
“Andá al bailando payaso”: cómo fue la pelea entre Oneto y Burlando
La audiencia se tornó tensa cuando los abogados se enfrentaron cara a cara en un pasillo por una discusión que había comenzado en la sala. Los insultos, la intervención de la policía y cómo terminó el conflicto
Iba a ser una audiencia tranquila en el juicio por la muerte de Maradona. Al menos eso estaba previsto: los fiscales habían convocado a un solo testigo y esperaban terminar el interrogatorio apenas pasado el mediodía. Pero como siempre pasa en este debate oral, un imprevisto -mejor dicho, un escándalo- cambió desde los planes hasta el foco de la jornada.
Los protagonistas del episodio fueron Fernando Burlando, representante de Dalma y Gianinna, y Francisco Oneto, defensor de Leopoldo Luque, quienes mantienen una rivalidad desde el primer día en los tribunales de San Isidro.
Hasta este martes, todo parecía estar ligado a una cuestión de roles: Burlando es el abogado de las hijas del Diez y Oneto del principal imputado por el fallecimiento. Sin embargo, esta vez, el conflicto se volvió personal, incluyó insultos y estuvo a minutos de pasar a la agresión física.
Todo comenzó cuando declaraba el testigo Julio Soria, custodio personal del Diez. Su declaración fue más bien reticente y usó mucho el “no me acuerdo”, como suele ocurrir en este juicio donde todos parecen decir menos de lo que saben. En este contexto, el abogado Burlando pidió a los jueces que le adviertan sobre las consecuencias del falso testimonio. Una solicitud que, para Oneto, fue tomada como una amenaza a Soria.
El representante de Dalma y Giannina deslizó por lo bajo que la amenaza no era al testigo. “Es a su cliente”, le dijo al defensor del neurocirujano. El intercambio se dio cuando el custodio del Diez intentaba explicar un llamativo chat con el acusado.
La respuesta de Burlando dio inicio a lo que parecía que iba a ser una discusión más con su antagonista. Oneto le respondió, el abogado de las hijas de Diego retrucó y las chicanas empezaron a ir y venir. La situación escaló con un comentario relacionado a la intimidad del defensor de Luque que generó su enojo.
—“Irrespetuoso. Que me lo diga afuera”, le dijo Oneto.
—“Usted está mal de la cabeza”, insistió Burlando.
El defensor de Luque, enojado como nunca antes se lo vio en este juicio, se levantó de su escritorio y se acercó al de su colega a los gritos. En el marco de esa tensión máxima, el tribunal ordenó un cuarto intermedio para que se calmen.
Contrario a eso, Oneto salió al pasillo y lo invitó a Burlando a salir para continuar la discusión cara a cara. La situación ya era violenta, pero nadie intervino hasta que el abogado de Dalma y Gianinna también salió. Acto seguido, los siguieron unos cinco policías y todos los presentes en el juicio.
En la puerta de la sala, Oneto y Burlando se enfrentaron cara a cara, frente con frente. A su alrededor, se formó una ronda de abogados, secretarios y periodistas que los miraban cual escenario de golpiza. Los policías custodiaban, pero no intervenían.
La discusión fue cada vez más fuerte y llegó al borde de la agresión física.
—“Sos un gil”, le dijo Burlando a Oneto mientras alzaba el pecho como quien se quiere pelear.
—“Anda al bailando, payaso. Payaso de mierda”, le contestó en el mismo tono el defensor de Luque ante los ojos de todos.
La pelea a gritos se extendió por solo unos segundos más hasta que el fiscal Cosme Iribarren agarró a Oneto y lo convenció de correrse. Así, lo llevó hasta una sala ubicada justo detrás del tribunal, donde lo esperaban los tres jueces del TOC N°7 para hablar. Minutos después, también entró Burlando.
Los dos abogados tuvieron una reunión con Alberto Gaig, Alberto Ortolani y Pablo Rolón donde fueron regañados y advertidos por la escandalosa pelea que protagonizaron en medio del debate y delante de un testigo.
El debate oral se reanudó una media hora después. Burlando le dio una palmada en la espalda a Oneto. Se sentaron en sus lugares y el presidente del tribunal dijo ante todos: “La próxima situación que se produzca, los letrados van a ser expulsados de la sala”.