Un sanjuanino quedó sometido a una probation luego de ser vinculado a una amenaza de bomba que, según la investigación, habría realizado con el objetivo de evitar una audiencia que tenía en el Juzgado de Paz de Sarmiento. El caso además sumó un segundo episodio por el incumplimiento de una medida de protección vinculada a su expareja.
Todo comenzó el 8 de agosto, alrededor de las 9:30, cuando la Unidad de Abordaje Territorial (UAT) recibió una comunicación que alertaba sobre una amenaza de bomba en el Centro Cultural Sarmiento.
La llamada anónima, que después se comprobó que era una falsa amenaza de bomba, fue realizada al Centro Cultural Sarmiento.
La investigación rápidamente puso el foco en José Luis Zotomayor, ya que el hombre tenía una audiencia en inmediaciones del Juzgado de Paz en el mismo horario en que se produjo la amenaza. Esa coincidencia fue uno de los elementos que orientó las sospechas hacia él.
A esto se sumó la declaración de su expareja, quien manifestó que se encontraban separados y denunció que el hombre la llamaba y la hostigaba. Con esos elementos, la Justicia autorizó un allanamiento en el domicilio de Zotomayor, donde los investigadores secuestraron tres teléfonos celulares y dos chips.
El hombre ya tenía colocada una tobillera electrónica, como parte de una medida de protección ordenada por la jueza de Paz de Sarmiento.
Sin embargo, el caso no terminó allí. El 18 de agosto, mientras la mujer se encontraba en su trabajo, se activó la alarma vinculada al dispositivo electrónico. Tras recibir el aviso, personal policial acudió al lugar y el hombre fue aprehendido, por lo que se inició otro legajo por desobediencia judicial.
La Fiscalía de CAVIG planteó la posibilidad ante la UFI Genérica de acumular ambas investigaciones y finalmente se acordó una probation, es decir, la suspensión del juicio a prueba bajo determinadas condiciones.
Zotomayor deberá cumplir durante un año reglas de conducta que incluyen no cometer nuevos delitos, realizar trabajo comunitario, efectuar un pago simbólico a la víctima, mantener la prohibición de acercamiento y abstenerse de realizar actos molestos.
El acuerdo fue posible porque el hombre no registra condenas ni antecedentes penales. Si cumple todas las condiciones impuestas durante el período establecido, podrá evitar la realización de un juicio.