8 de agosto de 2009 - 00:00

Bergoglio suma aflicción por desigualdades

Al presidir una misa en honor a San Cayetano, dijo que la pobreza es "escandalosa".

El arzobispo de Buenos Aires, cardenal Jorge Bergoglio, reiteró ayer la advertencia sobre "situaciones de pobreza escandalosa" en Argentina, en coincidencia con el diagnóstico de inequidad que el jueves pasado trazó el papa Benedicto XVI en un mensaje dirigido a los argentinos.

"Vivimos con situaciones de pobreza, de falta de trabajo, o estas enfermedades que masivamente, con gripe y dengue, pegan más duro por la falta de justicia", aseveró el presidente del episcopado argentino, al presidir una misa en honor de San Cayetano en el santuario del barrio porteño de Liniers. Allí acudieron miles de peregrinos, al igual que en el resto de provincias tales como San Juan (ver página 21).

El jueves pasado, Benedicto XVI instó a los argentinos a un "esfuerzo solidario" que permita reducir "el escándalo" de la pobreza y la inequidad social en el país, y mereció palabras del gobierno a través del ex presidente Néstor Kirchner y el jefe de gabinete, Aníbal Fernández, que evitaron una confrontación directa con la Iglesia.

Kirchner dijo que coincidía con Benedicto XVI y que tenía "autoridad moral" para referirse a la pobreza porque su gobierno la había reducido. Fernández, a su vez, interpretó que el mensaje papal repetía frases dirigidas desde el Vaticano a "todos los países" y criticó la forma como había sido reproducida en los medios.

Ayer, Bergoglio dijo que "no puede ser" que "en una patria bendita como la nuestra, a tantos les falte el trabajo y el pan", y exhortó a "buscarlos" pero "no con sed de venganza y reivindicación, sino con ánimo cristiano".

El purpurado porteño aseguró además que causa dolor observar que "hay gente que ya opina que no se puede esperar nada de nadie, gente que ya tiró la toalla de la esperanza".

Tras insistir en que "vivimos una situación muy difícil", Bergoglio manifestó pesar porque "en este mundo cruel" se "excluye" y "descarta" a gente "en verdaderos volquetes existenciales".

El titular del Episcopado afirmó también que la pobreza se percibe en la misma Plaza de Mayo, donde "cada día más, más gente duerme en la calle, en pleno corazón de esta ciudad", y consideró que "hoy, primero se excluye, borrando los rostros de la gente, para luego no sentir nada, se los desprecia y se los echa como sobrante".

Asimismo, llamó la atención sobre "este mundo cruel" que, a su entender, "borra los rostros reales, haciendo que los veamos solamente por televisión. Eso no es lo mismo. En la televisión hay imágenes que pasan a mil, uno ve todo pero no ve a nadie, uno ve pero no siente".

Al concluir la misa, el cardenal Bergoglio recorrió la fila de peregrinos que en dos filas esperaban para ingresar al santuario, saludándolos y bendiciéndolos.

Paralelamente, el arzobispo de Rosario, José Luis Mollagham, respaldó con cifras las declaraciones del papa Benedicto XVI que pidió solidaridad para reducir el "escándalo de la pobreza" y señaló que en la Argentina "un 11 por ciento" de los niños "tiene hambre".

A su vez, el cura de la parroquia San Cayetano de Córdoba, Nicolás Alessio, sostuvo hoy que "es casi una inmoralidad" que el titular de la Sociedad Rural, Hugo Biolcati, "hable de la pobreza".

"Que Biolcati hable de la pobreza es casi una inmoralidad, que Macri hable de la pobreza, ellos fueron cómplices en los 90 de la exclusión más tremenda que sufrió la Argentina", dijo el sacerdote.

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