El Gobierno nacional anunció este viernes el envío de un nuevo paquete de proyectos de ley al Congreso de la Nación. El temario incluye cuatro proyectos para ser tratados en los próximos meses y fue anunciado por el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, a través de su cuenta de la red social X.
El envío se da en el final de una semana marcada por la escalada de la crisis interna que se desató tras la acusación del asesor presidencial, Santiago Caputo, contra el titular de la Cámara Baja, Martín Menem, por una cuenta anónima con la que se criticaba al gobierno. Las diferencias, aunque en el Gobierno apuntaban a que bajarían en las próximas horas, crecieron hasta la noche del jueves.
En el paquete anunciado este viernes, figuran los siguientes proyectos:
- Super RIGI: amplía los beneficios impositivos a las empresas que comprometan inversiones.
- Ludopatía: regula las apuestas para prevenir la enfermedad.
- Ley de Lobby: regula la gestión de intereses ante funcionarios públicos.
- Etiquetado frontal: acota las exigencias a las empresas para el etiquetado de los productos.
En tanto, la nueva Ley de Sociedades, inicialmente prevista para esta semana, se enviará la próxima.
“En lo que queda de la jornada estaremos enviando al Congreso de la Nación los siguientes proyectos de ley: Ley de Ludopatía, Super RIGI, Ley de Lobby, Etiquetado Frontal”, consignó el ministro coordinador.
El “Súper RIGI”, fue anunciado semanas atrás por el presidente Javier Milei, y apunta a generar mayores beneficios impositivos que el régimen vigente, con el objetivo de atraer inversiones en industrias que actualmente no operan en el país.
La principal diferencia con el RIGI será la reducción de la alícuota del impuesto a las ganancias para las empresas, que pasará del 25% al 15%. Además, el esquema de amortización acelerada será más favorable para los proyectos alcanzados por el nuevo régimen.
Según explicó quince días atrás el ministro de Economía, Luis Caputo, en conferencia de prensa, además de reducirse la vida útil fiscal al 60%,las inversiones podrán amortizarse en un 60% durante el primer año, un 20% en el segundo y el 20% restante en el tercero. De este modo, las empresas podrán recuperar la inversión a efectos fiscales en un plazo considerablemente más corto, con lo que se busca mejorar el flujo de fondos en las etapas iniciales de los proyectos.
Con los cambios en la ley de etiquetado frontal, el Gobierno buscará derogar la norma que obliga a las alimenticias a colocar octógonos negros en los envases con advertencia sobre exceso de azúcares, sodio, grasas y calorías, que apuntan a promover una alimentación más saludable y que siempre fueron resistidos por las empresas.