En medio de un conflicto que amenazaba con paralizar vuelos en todo el país, el Gobierno decidió intervenir y dictó la conciliación obligatoria para garantizar el servicio aéreo. La medida busca frenar el paro anunciado y abrir una instancia de diálogo entre las partes.
La resolución fue impulsada por el Ministerio de Capital Humano a través de la Secretaría de Trabajo, en el marco de la disputa entre la Administración Nacional de Aviación Civil (ANAC) y la Asociación Trabajadores del Estado (ATE). La conciliación tendrá una vigencia de 15 días, período en el que se deberán suspender las medidas de fuerza.
Conciliación obligatoria: qué implica la medida
El conflicto había escalado tras el anuncio de un paro que iba a afectar a 27 aeropuertos del país. Las protestas estaban previstas en dos franjas horarias, lo que generaba preocupación por posibles cancelaciones y demoras en vuelos.
Con la medida vigente, el gremio deberá garantizar la prestación normal del servicio, mientras que la ANAC no podrá aplicar sanciones ni represalias contra los trabajadores durante el período establecido.
El reclamo sindical se centra en cuestiones salariales y la falta de pago de aumentos acordados, además de la apertura de paritarias específicas. Desde ATE aseguran que el conflicto llegó a un punto límite por la falta de respuestas oficiales.
Por su parte, el Gobierno argumentó que la decisión apunta a asegurar la continuidad del servicio y generar condiciones para un acuerdo, en un contexto de cambios recientes en el sistema aeronáutico.
Aunque se espera que el impacto sea moderado, el conflicto generó incertidumbre en el sector. Las próximas semanas serán clave para definir si se logra una solución o si el conflicto vuelve a escalar una vez finalizado el plazo de conciliación.