La tensión entre Argentina y Brasil abrió una nueva etapa: mientras el vínculo entre los gobiernos de Javier Milei y Luiz Inácio Lula da Silva permanece prácticamente congelado, una comitiva de diputados y senadores argentinos viajará a Brasilia para intentar recomponer los canales de diálogo entre ambos países.
El grupo es impulsado por el diputado de Encuentro Federal Nicolás Massot, quien anunció la iniciativa en el Congreso y planteó la necesidad de poner en marcha una “diplomacia parlamentaria” que permita sostener la agenda bilateral mientras persisten las diferencias entre los gobiernos.
La delegación estará integrada, entre otros, por Oscar Herrera Ahuad, Maximiliano Ferraro, Martín Lousteau, Esteban Paulón, Eduardo Falcone, Germán Martínez y Victoria Tolosa Paz. También podría sumarse el diputado Guillermo Michel y algunos senadores de la oposición.
Desde el PRO, en tanto, señalaron que el bloque conducido por Cristian Ritondo no recibió una invitación formal como bancada, aunque Massot sí se comunicó personalmente con algunos legisladores. La UCR de Pamela Verasay también fue invitada, pero finalmente no participará.
El objetivo: abrir un canal paralelo de diálogo
La misión tendrá una duración de dos días y contempla encuentros con la Comisión de Relaciones Exteriores del Senado brasileño, el Grupo de Amistad Brasil-Argentina, funcionarios de la Cancillería y autoridades del Palacio del Planalto. También existe la posibilidad de reuniones con cámaras empresariales.
Massot explicó que la intención es “establecer un canal de diplomacia parlamentaria paralelo al oficial”, ante el deterioro de las relaciones entre ambos gobiernos. La idea, aclararon desde la comitiva, no es reemplazar a la Cancillería, sino mantener activa la agenda bilateral y evitar que el conflicto político afecte los vínculos estratégicos entre ambos países.
El viaje también tiene un componente simbólico. Los legisladores buscan transmitir a Brasil un mensaje de respaldo a la continuidad de la relación bilateral y marcar que una parte importante del Congreso argentino no comparte la estrategia confrontativa del Gobierno nacional.
“El 60% de la representación parlamentaria está en contra” del accionar de Milei, sostienen los impulsores de la iniciativa.
El origen del conflicto entre Milei y Lula
La tensión se profundizó durante la última visita de Milei a Brasil, donde el Presidente participó de un acto político junto a Flávio Bolsonaro, hijo del expresidente Jair Bolsonaro.
Durante su estadía, Milei lanzó fuertes críticas contra Lula, a quien calificó de “ladrón” y “presidiario”. También cuestionó al juez de la Corte Suprema brasileña Alexandre de Moraes, utilizando términos ofensivos luego de que el magistrado rechazara un pedido para que pudiera visitar a Bolsonaro, quien cumple prisión domiciliaria.
A esto se sumaron acusaciones contra el gobierno brasileño por una supuesta campaña en redes sociales contra la Argentina durante el Mundial.
El enfrentamiento tuvo consecuencias diplomáticas: Brasil retiró a su embajador en Argentina, Julio Bitelli, en medio de la escalada.
En este contexto, la comitiva encabezada por Massot busca recuperar, desde el Congreso, un vínculo que consideran estratégico y que trasciende las diferencias políticas entre los actuales gobiernos.