A poco más de tres meses de haber asumido formalmente al frente del Ministerio Público, el fiscal General de la Corte, Guillermo Baigorrí, avanza con una de las líneas estratégicas que planteó como eje de su gestión: la comunicación institucional. En las últimas horas, fuentes calificadas confirmaron a DIARIO DE CUYO que el titular del organismo tiene prácticamente definida la conformación de la Oficina de Comunicación del Ministerio Público, un área que buscará ordenar y profesionalizar el vínculo con la prensa y la sociedad sanjuanina.
Baigorrí asumió en noviembre de 2025 y, desde el primer día, dejó en claro que la comunicación sería un aspecto central de su administración. De hecho, el mismo día en que fue designado por la Cámara de Diputados de San Juan, brindó una entrevista a este diario en la que habló de la necesidad de avanzar hacia una “profesionalización” del área y anticipó sin rodeos: “Vamos hacia una oficina de prensa que haga ese trabajo”.
Ese anuncio empieza ahora a materializarse. Según pudo saberse, la Oficina de Comunicación del Ministerio Público quedará a cargo de Sofía Correa Martí, una profesional de la comunicación social que actualmente cumple funciones en el Ejecutivo provincial, precisamente en la Secretaría de Seguridad. Según las fuentes, cuenta con experiencia previa en el manejo de prensa. No obstante, la designación aún no está formalizada, ya que el decreto correspondiente todavía no fue firmado. También contará con la participación del fotógrafo Rubén Paratore.
En línea con lo que había expresado en noviembre pasado, Baigorrí sostuvo entonces que la comunicación institucional debía abordarse desde una mirada más técnica y responsable. “La comunicación tiene dos partes. Una es el día a día: contar las noticias y las tareas que desarrolló la fiscalía. Hoy todos los fiscales pasan un parte y eso llega a la prensa. Creo que ahí se podría aplicar un filtro, un criterio más propio de profesionales de la comunicación para transmitir la información procesada”, explicó.
El fiscal General también remarcó que no se trata de difundir todo sin distinción, sino de priorizar los casos relevantes y resguardar información sensible. “No es necesario contar todo, sino los casos más importantes, y reservar datos cuando corresponde a la investigación, a la identidad, a la presunción de inocencia o a las necesidades comunicacionales”, detalló.
Finalmente, dejó en claro que la creación de la oficina no implicará cerrar el acceso a la información: “Cuando hablo de profesionalizar, hablo de que la primera información que vaya a la prensa esté filtrada o analizada por alguien que conozca del tema y llegue de manera más adecuada. Independientemente de que, si la prensa necesita información de un caso puntual, se la procesará y se dará”.