La primera jornada de la Expo San Juan Minera tuvo algo de presencia peronista también. Dejó una foto interesante de tres intendentes del Partido Justicialista que tienen cierta vocación de construir un espacio propio de índole federal que deje atrás la dicotomía entre la expresidenta Cristina Kirchner y el gobernador de la Provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof. Un poskichnerismo con ganas de retornar al poder, que todavía tiene el desafío de amalgamarse entre sí antes de proponer nombres propios para la presidencia del país.
El rawsino Carlos Munisaga recibió en San Juan al intendente de Pilar, Federico Achával, y al jefe comunal de Ezeiza, Gastón Granados, dirigentes bonaerenses que días atrás compartieron escenario con él en el acto del peronismo federal realizado en Parque Norte por el Día del Trabajador.
La visita tuvo un objetivo político detrás del interés por la minería. Por un lado, de acuerdo a sus propias palabras, buscan profundizar una articulación que viene gestándose desde hace meses con reuniones en Buenos Aires y San Juan. Por el otro, quieren acercar a dirigentes del corazón industrial bonaerense al fenómeno minero sanjuanino, en momentos en que el sector aparece como una de las grandes apuestas económicas del país.
Hasta que el viento Zonda obligó a suspender actividades, los tres intendentes recorrieron stands, dialogaron con empresarios y observaron de cerca el movimiento de proveedores, inversores y funcionarios alrededor de la minería.
Naturalmente, el trasfondo del encuentro excede la coyuntura minera. El espacio que integran intenta construir una alternativa dentro del peronismo, alejada tanto del alineamiento cerrado con Cristina Fernández de Kirchner como de una incorporación automática al armado de Axel Kicillof: el Movimiento Derecho al Futuro.
Sin romper con ninguno de esos sectores, al menos por ahora, buscan abrir una tercera vía basada en la gestión de proximidad con sus vecinos y el tan mentado federalismo, que nunca acaba de concretarse.
Achával fue quien más explicitó esa mirada durante la entrevista en la Redacción de DIARIO DE CUYO. “Nosotros primero tenemos que plantear un proyecto de Argentina. Ese proyecto tiene que ser federal, productivo y tiene que defender la soberanía”, sostuvo.
Para el intendente de Pilar, la minería ya ocupa un lugar central en el debate nacional. “Hoy los ojos de la Argentina están puestos sobre Vaca Muerta y también sobre la minería”, dijo, al justificar su presencia en la provincia.
Aunque Pilar y Ezeiza no tienen perfil minero, ambos intendentes insistieron en que el desarrollo del sector puede impactar en todo el país a través de encadenamientos productivos.
Granados explicó que la visita buscó justamente comprender esa dinámica: “Tratamos de generar una visión nacional para entender de qué se trata toda esta cuestión de la minería y del desarrollo”.
Achával profundizó la idea con ejemplos concretos. Contó que durante la recorrida observaron empresas proveedoras radicadas en parques industriales bonaerenses trabajando para proyectos mineros. “Veíamos empresas que tienen vocación de invertir en San Juan y que forman parte del encadenamiento productivo de la minería”, señaló.
Incluso mencionó casos vinculados al transporte y a industrias instaladas en Pilar, Ezeiza y Luján, en una muestra de cómo la actividad minera puede conectarse con la industria pesada del Gran Buenos Aires. “El desafío tiene más que ver con generar puntos de encuentro en el desarrollo del país que con hacer islas de crecimiento individual”, afirmó.
Consultado sobre las tensiones históricas del kirchnerismo con la minería, Achával evitó confrontar, aunque marcó diferencias. “Hay que dar los debates con profundidad y entender lo que significa el desarrollo para San Juan en términos de oportunidades”, expresó.
Al mismo tiempo, planteó condiciones: “El desarrollo tiene que ser sustentable, sostenible y ambientalmente amigable”. También remarcó que las inversiones deben traducirse en mejoras concretas para las comunidades locales. “No queremos solamente una nación extractivista o agroexportadora”, afirmó.
Asimismo, Munisaga contó cómo se fue construyendo el vínculo entre los tres. Relató que compartieron foros internacionales, viajes y encuentros vinculados a la gestión pública. Uno de ellos fue una experiencia conjunta en Curitiba impulsada por la Fundación Universitaria del Río de la Plata. “Cuando vos abrís el corazón a la amistad y dejás de lado las mezquindades, los afectos se multiplican”, dijo el intendente rawsino.
Y enseguida llevó esa idea al plano político: “Lo que nos une es la integración nacional y productiva de la Argentina”. Munisaga destacó además el peso industrial de los municipios bonaerenses que gobiernan sus pares. “Pilar es la ciudad con más parques industriales del país y Ezeiza también tiene una enorme capacidad industrial. Todo eso puede asociarse al desarrollo minero”, planteó.
El guiño para 2027
En la Redacción surgió la pregunta inevitable sobre el futuro político de Munisaga, que tiene chance de volver a competir por el sillón municipal en el 2027.
Achával evitó meterse de lleno en la discusión, aunque elogió al sanjuanino: “Dirigentes como Carlos tienen capacidad de escuchar, aprender y pensar políticas públicas nuevas”. Granados, en cambio, fue directo y entre risas lanzó una frase que no pasó desapercibida: “Munisaga 2027”.