El escenario electoral rumbo a 2027 comenzó a tensar la relación entre el Gobierno nacional y las provincias. Desde la Casa Rosada advirtieron que los gobernadores que decidan adelantar las elecciones provinciales no serán considerados aliados políticos, en medio del armado de alianzas que impulsa el oficialismo liderado por Javier Milei.
Elecciones 2027: la advertencia del Gobierno a los gobernadores
Dentro del oficialismo sostienen que el desdoblamiento de elecciones provinciales podría perjudicar la estrategia electoral de La Libertad Avanza, ya que separaría las votaciones locales de las nacionales.
Una fuente cercana al presidente fue contundente: “Si adelantan es porque claramente no son aliados”, afirmó al referirse a los mandatarios provinciales que analizan convocar a elecciones antes que las nacionales.
El planteo responde a que la Casa Rosada busca que los comicios provinciales coincidan con las elecciones nacionales, lo que permitiría que los candidatos locales se beneficien del arrastre electoral de la figura presidencial.
El armado político de La Libertad Avanza
En el entorno del Gobierno explican que la estrategia electoral se analizará “distrito por distrito”, con la posibilidad de sellar alianzas con gobernadores que mantengan buena relación con el Ejecutivo nacional.
Entre los mandatarios provinciales que ya mantuvieron acuerdos o muestran buena sintonía con el oficialismo aparecen Alfredo Cornejo (Mendoza), Leandro Zdero (Chaco) y Rogelio Frigerio (Entre Ríos), quienes compitieron junto a La Libertad Avanza en las elecciones de 2025.
También se menciona el entendimiento político con Claudio Poggi (San Luis), quien evitó competir en las elecciones nacionales a cambio de que el oficialismo libertario no presentara candidato en los comicios provinciales.
Desde el oficialismo aseguran que si algún gobernador decide adelantar los comicios provinciales, el partido presentará candidatos propios para competir en esos distritos.
Reforma política y cambios en el sistema electoral
En paralelo al armado electoral, el Gobierno impulsa una reforma política que buscará modificar el sistema electoral argentino.
Entre las propuestas que analiza el oficialismo figuran la eliminación de las elecciones primarias (PASO) y cambios en el financiamiento de los partidos políticos.
También se estudian modificaciones en la Boleta Única de Papel, que podría incorporar un casillero para votar la lista completa sin tener que marcar cada categoría por separado.
Según trascendió, Karina Milei, secretaria general de la Presidencia y titular de La Libertad Avanza, trabaja en la implementación de este sistema en las 23 provincias y en la Ciudad de Buenos Aires.
Con más de un año por delante hasta las presidenciales, el oficialismo ya comenzó a delinear su estrategia para ampliar su presencia política en el interior del país, donde busca fortalecer su estructura partidaria y competir contra el peronismo en los distritos donde hoy gobierna.