La reacción no tardó en llegar. Tras el lanzamiento de la propuesta de internas abiertas en el Partido Justicialista por parte del senador Sergio Uñac, el entorno más cercano de José Luis Gioja salió a bajarle el tono —y el precio político— a la jugada del exgobernador.
Fuentes en off, con contacto permanente con el tres veces gobernador, fueron tajantes: la presentación de Uñac “es un poco de humo que tiene que ver con el exceso de protagonismo de los últimos días que después vende en Buenos Aires”. En la misma línea, cuestionaron el supuesto volumen político del senador: “Se hace el que maneja intendentes y diputados. No hay nada de eso, absolutamente”.
La postura giojista es sostener las Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO) como mecanismo de elección interna. “La apuesta es que sigan las PASO. Le conviene a la oposición. Si (Miguel Ángel) Pichetto y Uñac quieren jugar ahí, que jueguen”, dispararon las mismas fuentes.
La crítica no es solo metodológica. En la mesa chica del exgobernador consideran que el movimiento de Uñac forma parte de una estrategia personal de posicionamiento en la discusión nacional del peronismo, más que de una construcción orgánica dentro del partido.
La tensión que viene creciendo desde hace semanas en el PJ sanjuanino. Las reuniones de Uñac con intendentes y legisladores nacionales —dos cenas que incluyeron lechón y asado— no tuvieron una recepción positiva en el giojismo, sobre todo porque en esos encuentros participaron dirigentes del propio espacio de Gioja.
La movida de Uñac provocó la reacción del giojismo, que estuvo en silencio incluso después de las bromas sobre el supuesto comportamiento "vegano" de Gioja. Un dirigente de su órbita calificó la movida como “una aventura” en la incipiente carrera presidencial dentro del justicialismo.
Mientras tanto, Gioja juega a otra cosa en el tablero nacional. Tiene sintonía con el gobernador bonaerense, Axel Kicillof. El sanjuanino mantuvo una reunión con el mandatario en la previa al cierre de la lista de unidad del PJ en la Provincia de Buenos Aires.
Si bien no actúa como operador territorial directo, es considerado como uno de los puntales del novel kicillofismo en el interior del país. En paralelo, el giojismo ya comenzó a mover fichas para bajar a San Juan el sello del Movimiento Derecho al Futuro, una de las plataformas desde donde el gobernador bonaerense proyecta su armado.