Pepe Villa, imbatible en UPCN: cuatro décadas de hegemonía sindical y una nueva victoria contundente
El histórico dirigente estatal sanjuanino renovó su mandato sin oposición tras la caída de la lista rival. Lleva 40 años de conducción ininterrumpida y se proyecta a cumplir 44 en el cargo, un récord a nivel provincial y con proyección nacional.
El secretario General de UPCN, Pepe Villa. Foto: Daniel Arias.-
Por cuarta década consecutiva, José “Pepe” Villa volvió a imponerse al frente de UPCN San Juan y ratificó un liderazgo que ya forma parte de la historia sindical argentina. El dirigente estatal, que conduce el gremio desde 1983, logró una nueva reelección en un proceso electoral atravesado por tensiones con un intento opositor que finalmente no prosperó.
La lista rival, encabezada por el exsecretario de Obras Sociales Alejandro Savoca y con el respaldo del empresario Francisco Paladini, quedó fuera de competencia luego de que la Junta Electoral —primero provincial y luego nacional— rechazara su presentación por irregularidades en los avales. Según se determinó, había firmas duplicadas, adulteradas e incluso de personas que no pertenecían a la administración pública.
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El rostro de un ganador.-
En ese contexto, Villa quedó con el camino allanado para consolidar un nuevo mandato al frente del sindicato de empleados estatales más grande de la provincia. Su permanencia lo ubica además en el selecto grupo de dirigentes gremiales más longevos del país, donde figuran nombres como Amadeo Genta (SUTECBA) y Luis Barrionuevo (UTHGRA), ambos con más de 40 años de conducción.
En diálogo con DIARIO DE CUYO, el propio Villa defendió el proceso electoral y cargó con dureza contra quienes intentaron disputarle el poder.
—¿Cómo evalúa el proceso electoral, no sólo hoy, sino en su totalidad?
—Bien, con algunas complejidades respecto a esta gente que quería participar, pero sin tener las condiciones para hacerlo. Había avales truchos, dobles, de gente que no pertenecía a la administración pública. Era tan evidente que ponían nombre, documento y después figuraban como “amas de casa”. Todo eso se eliminó y quedó lo que quedó.
—¿En qué reparticiones estaban esas personas?
—No lo conozco. Por eso mismo se detectaron esas irregularidades.
—Desde la oposición sostienen que usted evita enfrentarlos...
—Que yo les tengo miedo, por favor. Esto se ha hecho a pulmón. En su vida los he visto en una movilización, en la CGT o donde sea. Han ido a pedir limosna prácticamente. Es una vergüenza.
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—Para romper el mito, ¿cuántos años lleva realmente al mando?
—Cuarenta. Y ahora se cumplirían 44.
—¿Cuál fue el gobierno más difícil para negociar?
—No diría ninguno en particular, pero por la situación de la provincia, el de Avelín fue duro, el de Escobar también. Hubo seis meses sin cobrar sueldos ni retenciones. La pasamos mal, pero nunca dejamos de dar servicios.
—¿Qué le queda por hacer en esta nueva etapa?
—Hay muchas cosas. Tengo en mente hacer salones de fiesta para los afiliados, pero necesito definir el presupuesto. Lo único que falta es eso.
—¿Este mandato servirá para probar un sucesor?
—Sí, vamos a ver quién se perfila. Siempre hay gente con ganas.
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—¿Qué mensaje le deja a los afiliados?
—Que confíen en nosotros, en mí y en Pacheco. Vamos a tratar de hacer las cosas lo mejor posible. Ahora necesitamos unos días de descanso, porque el proceso fue largo y con contestaciones todos los días. Pero no hay nada por hacer con la oposición. No hay ninguna evidencia. No, no hay cantidad de evidencias, decía Mark Twain, que puedan cambiar a un idiota.