Una iniciativa de los diputados nacionales Nancy Picón y Carlos Jaime propone que toda la provincia sea reconocida como “Zona Cálida” y tenga un régimen eléctrico diferencial entre noviembre y marzo. El proyecto parte de una premisa: en San Juan, una parte importante del consumo de los hogares está determinada por las altas temperaturas y la necesidad de refrigeración. "Fue un pedido expreso del gobernador Marcelo Orrego", dijo Picón.
San Juan quiere que el calor tenga un reconocimiento en la tarifa eléctrica. Con ese objetivo, los diputados nacionales de Producción y Trabajo presentaron un proyecto de ley para declarar a toda la provincia como “Zona Cálida” y crear un régimen de tarifa eléctrica diferencial durante los meses de mayores temperaturas.
La iniciativa busca llevar a la tarifa eléctrica una realidad climática que, según los fundamentos del proyecto, genera un consumo adicional que no responde a una elección de los usuarios, sino a la necesidad de refrigerar las viviendas y sostener condiciones adecuadas de habitabilidad durante el verano.
El planteo contempla una bonificación del 50% sobre el Precio Estacional de la Electricidad trasladado a la tarifa final, aplicada sobre un consumo base diferencial. El beneficio alcanzaría hasta 550 kWh mensuales durante diciembre, enero y febrero, y hasta 370 kWh en noviembre y marzo.
La propuesta no se limita a los meses centrales del verano. El régimen comenzaría el 1 de noviembre y terminaría el 31 de marzo, con la posibilidad de que la autoridad de aplicación extienda el período si las temperaturas extremas persisten.
Por qué San Juan quiere ser considerada una zona cálida
El argumento central está en las características climáticas de la provincia. Los autores del proyecto describen a San Juan como una jurisdicción de clima predominantemente árido y seco, con veranos prolongados y temperaturas que frecuentemente alcanzan valores extremos.
En ese escenario, el aire acondicionado y los ventiladores dejan de ser vistos únicamente como equipamiento de confort. El proyecto sostiene que también forman parte de las necesidades básicas de los hogares para afrontar el calor, al igual que los sistemas de refrigeración y conservación de alimentos.
La iniciativa pone el foco, además, en que el mayor consumo eléctrico del verano tiene una causa concreta: cuando sube la temperatura, aumenta la necesidad de utilizar equipos de refrigeración durante más horas.
El planteo adquiere una dimensión adicional en los hogares donde viven niños, adultos mayores, personas con discapacidad o electrodependientes, para quienes las temperaturas extremas pueden representar una dificultad mayor.
Pero los fundamentos también incorporan una particularidad provincial: el uso intensivo de electricidad no queda circunscripto a las viviendas. La extracción, el bombeo y la distribución de agua son actividades que dependen directamente de la energía eléctrica, en una provincia donde el recurso hídrico tiene un peso central.
A eso se suma otro argumento: el acceso al gas natural por redes no es uniforme en todo el territorio provincial. De esta manera, el proyecto busca que la política energética nacional contemple que las alternativas disponibles para afrontar las temperaturas no son iguales en todas las jurisdicciones.
Una tarifa distinta según el clima
La propuesta apunta, en definitiva, a que la estructura tarifaria tenga en cuenta las diferencias climáticas entre las provincias.
El proyecto plantea que la igualdad tarifaria no necesariamente significa aplicar exactamente las mismas reglas en todo el país. Su argumento es que, frente a condiciones climáticas diferentes, puede resultar necesario establecer mecanismos diferenciados para atender consumos que responden a necesidades objetivas.
Por eso, la declaración de “Zona Cálida” abarcaría a los 19 departamentos sanjuaninos. El texto, sin embargo, introduce una salvedad para las áreas cordilleranas o de bajas temperaturas: si alguna localidad puede acceder a un régimen de beneficios por frío, la nueva categoría no podría hacerle perder una tarifa más favorable.
El criterio sería, entonces, que cada usuario conserve el beneficio que le resulte más conveniente.
Quiénes podrían recibir el beneficio
El régimen no estaría destinado automáticamente a todos los usuarios eléctricos de la provincia. El proyecto establece como destinatarios principales a los usuarios residenciales que tengan una vivienda única, permanente y habitual y que cumplan con los criterios de elegibilidad del Régimen de Subsidios Energéticos Focalizados creado por el Decreto 943/2025.
También incluye a entidades de bien público, clubes de barrio y de pueblo y micro y pequeñas empresas, aunque en estos casos los alcances quedarían sujetos a la reglamentación.
Uno de los puntos que los autores destacan es que la incorporación debería ser automática cuando los organismos públicos, el ente regulador o las distribuidoras ya cuenten con la información necesaria. La intención es evitar que los usuarios tengan que realizar trámites adicionales para acceder al beneficio.
Además, las facturas deberían mostrar de manera diferenciada la bonificación, el consumo subsidiado y el ahorro generado.