19 de octubre de 2026 - 18:28

Cómo hacer las auténticas sopaipillas esponjosas para los días de lluvia

La receta clásica cuyana con harina, grasa y el toque justo de leudado para acompañar unos mates calientes.

No hay tradición más arraigada en la región de Cuyo que preparar sopaipillas o tortas fritas cuando el cielo se nubla o cae la lluvia. Aunque parecen muy simples, lograr esa masa dorada por fuera, aireada por dentro y que no resulte pesada tiene sus secretos transmitidos de generación en generación. Con ingredientes sencillos y muy económicos, esta receta garantiza un resultado perfecto para la merienda.

La grasa vacuna: el ingrediente irremplazable

El secreto del sabor tradicional y la textura hojaldrada de la sopaipilla radica en el uso de grasa vacuna derretida en lugar de aceite o manteca dentro de la masa. La grasa le aporta elasticidad al bollo y permite que la masa cree burbujas de aire gigantes al tomar contacto con el aceite caliente.

Preparación tradicional de las sopaipillas

  • Formar la masa: sobre la mesada, colocá 500 g de harina 0000, 10 g de sal fina y 1 cucharadita de polvo de hornear.

  • Incorporar la materia grasa: hacé un volcán en el centro e integrá 50 g de grasa vacuna tibia derretida y 220 ml de agua tibia. Amasá durante 5 minutos hasta lograr un bollo liso.

  • Descanso clave: tapá la masa y dejalas reposar 20 minutos para que relaje el gluten.

  • Estirado y fritura: estirá la masa de medio centímetro de grosor, cortá círculos o rombos, haceles un corte central y freílas en abundante aceite bien caliente hasta que se inflen y doren de ambos lados.

Escurrilas sobre papel absorbente y servilas calientes, solas o espolvoreadas con azúcar según la costumbre familiar.

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