El Ente Provincial Regulador de la Electricidad (EPRE) puso en marcha junto al Comité de Crisis Provincial un esquema de coordinación destinado a reforzar la respuesta del sistema eléctrico de San Juan durante la temporada estival 2026/2027. La planificación contempla escenarios de tormentas severas y posibles caudales extraordinarios asociados al fenómeno El Niño, situaciones que podrían provocar daños en instalaciones y afectar el suministro en distintos puntos de la provincia.
La reunión se desarrolló en el marco del Plan Operativo de Emergencia del Comité de Crisis Provincial y de la Resolución EPRE Nº 988/26, que establece medidas de prevención, mitigación y respuesta para las distribuidoras eléctricas. El objetivo central es que, ante una contingencia, los organismos involucrados puedan actuar de manera coordinada y con recursos disponibles en forma inmediata.
De la mesa operativa participaron representantes del Departamento de Hidráulica, la Dirección Provincial de Protección Civil, la Policía de San Juan, Energía Provincial Sociedad del Estado (EPSE), Naturgy San Juan y el EPRE. Naturgy continúa actualmente como prestadora del servicio público de distribución eléctrica en buena parte de la provincia.
Equipos y personal deberán estar disponibles las 24 horas
Uno de los puntos principales establecidos por el organismo regulador es que las distribuidoras deberán mantener enlaces operativos permanentes durante las 24 horas, los siete días de la semana, con el objetivo de acortar los tiempos de comunicación y respuesta ante cortes, daños en infraestructura o situaciones que requieran intervención urgente.
También deberán acreditar la disponibilidad inmediata de equipamiento crítico, entre ellos hidroelevadores para trabajos en altura, torres de iluminación destinadas a reparaciones nocturnas y grupos electrógenos de respaldo. El esquema busca que los recursos puedan movilizarse rápidamente si una tormenta, una crecida u otro evento afecta líneas, transformadores o instalaciones vinculadas con la distribución.
La planificación se suma a las acciones que el EPRE viene impulsando para reforzar la seguridad y resiliencia de la red eléctrica provincial, en un contexto en el que el organismo también proyecta un crecimiento sostenido de la demanda energética de San Juan durante los próximos años.
Prioridad para hospitales, agua potable y electrodependientes
El protocolo establece además que las distribuidoras deberán contar con esquemas específicos de restablecimiento del servicio para infraestructura considerada crítica. Entre los puntos prioritarios aparecen los centros de salud, los sistemas de bombeo de agua potable y los usuarios electrodependientes por cuestiones médicas.
En esos casos, la planificación pretende reducir al mínimo los tiempos sin suministro y facilitar la utilización de fuentes alternativas de energía cuando una reparación no pueda realizarse de manera inmediata. La coordinación con Protección Civil, Policía, Hidráulica y EPSE permitirá además disponer de información actualizada sobre accesos, crecidas, daños y zonas de riesgo durante una emergencia.
El Niño, entre los escenarios bajo vigilancia
La preparación para el verano tiene como uno de sus escenarios de referencia al fenómeno El Niño, ante la posibilidad de que genere condiciones capaces de aumentar los caudales derivados del deshielo y favorecer episodios meteorológicos severos. Por ese motivo, el esquema no se limita exclusivamente a la respuesta frente a cortes, sino que incluye mecanismos de comunicación entre los organismos responsables de rutas, seguridad, recursos hídricos y energía.
El EPRE continuará durante las próximas semanas con la instrumentación y control de las medidas previstas para la temporada estival. Las distribuidoras deberán acreditar que cuentan con los recursos técnicos, los canales de comunicación y los procedimientos de emergencia exigidos antes de afrontar el período de mayor riesgo.