En busca de la modernización urbana y la prevención de siniestros viales, el municipio de Angaco hará una reestructuración en el tránsito de Villa El Salvador. Desde el 15 de julio, dos de las arterias más transitadas y conflictivas, las calles Sarmiento y San Martín, dejarán de ser de doble mano para tener un sentido único de circulación.
La medida responde a un reclamo histórico de los vecinos y a un diagnóstico claro: el crecimiento del parque automotor y el diseño actual de las calles ponían en riesgo la seguridad de peatones y conductores en zonas de alta sensibilidad social, como el hospital local y el Colegio Parroquial.
Los cambios de sentido de circulación de las dos calles de Angaco regirá a partir del 15 de julio.
(Gentileza)
Un plan estratégico que llevó años de planificación
Este cambio no es una decisión improvisada. Según explicó el intendente de Angaco, José Castro, la iniciativa comenzó a gestarse como una idea en el año 2015, bajo la premisa de una planificación integral de mejoras en los servicios públicos del departamento.
Posteriormente, la propuesta quedó formalmente plasmada en el Manual de Planificación Estratégica (2019). En ese documento se estableció una hoja de ruta lógica: antes de modificar las pautas de tránsito, el departamento debía saldar deudas estructurales. El plan requería la instalación de servicios esenciales con los que Angaco no contaba, tales como las redes de cloacas y gas natural, seguidas por una necesaria repavimentación.
Con los servicios básicos ya consolidados y el avance sostenido de las obras de repavimentación, ejecutadas en conjunto con el Gobierno de San Juan, el municipio consideró que llegó el momento óptimo para ejecutar la transformación vial.
Calles angostas, colectivos y horas pico
Hasta el día de hoy, tanto la calle Sarmiento como la San Martín funcionan como doble vía. Al ser arterias angostas y permitir el estacionamiento en ambos márgenes, el flujo vehicular se transformaba en un cuello de botella diario.
"Dificulta enormemente el paso de los colectivos de la Red Tulum y, en las horas pico, se generan graves congestionamientos de tránsito con el consecuente riesgo de siniestros viales", detalló el intendente Castro, justificando la urgencia de la intervención.
La peligrosidad se potenciaba al analizar los destinos de ambas calles. La calle Sarmiento es la vía de acceso directo al Hospital de Angaco, donde la fluidez de las ambulancias es vital. Por su parte, la calle San Martín es el corredor por el que se accede al Colegio Parroquial, una zona que registra una altísima densidad de niños y padres durante los horarios de entrada y salida escolar.
El nuevo mapa del tránsito en Angaco
Para ordenar el caos y garantizar la fluidez, el esquema de circulación quedará configurado de la siguiente manera a partir del 15 de julio:
- Calle Sarmiento: tendrá sentido único de circulación de Oeste a Este, en el tramo comprendido desde calle Nacional hasta calle San Juan (sector Hospital).
- Calle San Martín: tendrá sentido único de circulación de Este a Oeste, desde calle San Juan hasta calle Nacional (sector Colegio Parroquial).
- Estacionamiento: en ambas arterias se terminará la modalidad de doble entrecalle. Se aplicará un estacionamiento único autorizado sobre el cordón derecho según el sentido de circulación permitido.
Adaptación con concientización y controles
El éxito de una reforma vial de esta magnitud depende de la costumbre y la educación de los usuarios. Conscientes de esto, desde el municipio informaron que ya se encuentra en marcha una fuerte campaña de difusión e información a través de las redes sociales oficiales y canales institucionales.
Sin embargo, la virtualidad no será la única herramienta. Durante todo el mes de julio, personal de la Municipalidad de Angaco, en colaboración estrecha con la Policía de San Juan, desplegará operativos presenciales de control e información en las esquinas clave.
El objetivo de estos agentes no será sancionar de inmediato, sino educar a los automovilistas, advertir sobre los nuevos giros permitidos y asistir a la comunidad en el proceso de adaptación para que el nuevo ordenamiento se asimile de manera segura y paulatina.