De la extracción de colágeno en laboratorios locales a una invitación exclusiva en Ámsterdam, el proyecto busca revolucionar la medicina regenerativa y la impresión 3D de apósitos. Se trata de los hidrogeles para curar quemaduras que desarrollaron en la UCCuyo. Y que ya tienen trascendencia internacional.
La ciencia de San Juan continúa ganando terreno en el mapa internacional de la biotecnología. Un equipo de investigadores locales, liderado por el doctor Diego Kassuha (UCCuyo - CONICET), logró concluir con éxito una investigación clave para el tratamiento de quemaduras y heridas en la piel. Se trata del desarrollo de nuevos hidrogeles funcionales avanzados, una alternativa médica que combina nanotecnología, biopolímeros naturales y componentes biológicos innovadores conocidos como posbióticos.
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El equipo científico de la UCCuyo responsable del proyecto de los hidrogeles participará en un Congreso en La Rioja donde presentará su trabajo.
El proyecto, que se extendió durante un año y contó con el financiamiento de la Secretaría de Ciencia, Tecnología e Innovación (SECITI), culminó recientemente con la presentación de su informe final titulado: “Nuevos hidrogeles basados en nanofibras de colágeno suplementados con antibióticos o posbióticos para el tratamiento de quemaduras y otras heridas de la piel”.
Los resultados son tan prometedores que cruzarán las fronteras provinciales. En junio, el equipo científico expondrá los avances en un congreso científico en La Rioja. Además, Kassuha recibió una prestigiosa invitación para disertar y presentar este desarrollo en Ámsterdam (Países Bajos) el próximo mes de octubre, posicionando el conocimiento sanjuanino en la vanguardia europea.
El secreto de la fórmula del trabajo de la UCCuyo
La gran ventaja competitiva y ecológica de este desarrollo radica en la materia prima utilizada. A diferencia de otros productos sintéticos, el equipo sanjuanino trabaja con biopolímeros naturales como el colágeno tipo I y el ácido hialurónico, elementos que el cuerpo humano reconoce y asimila con facilidad para la regeneración de los tejidos.
Sin embargo, el verdadero salto disruptivo está en lo que los científicos añaden a esa base:
- Para heridas superficiales (Posbióticos): El hidrogel se complementa con posbióticos, que son productos metabólicos generados por bacterias lácticas (Lactobacillus). Estos compuestos actúan como un potente escudo natural gracias a sus propiedades antioxidantes, antiinflamatorias y antibacterianas.
- Para quemaduras profundas (Antibióticos): En el caso de quemaduras de segundo grado profundo, donde el riesgo de infección es crítico, el hidrogel de colágeno se suplementa con ciprofloxacina, un antibiótico de alta efectividad contra los patógenos que suelen atacar la piel dañada.
"Lo verdaderamente innovador es el uso de posbióticos. Identificamos metabolitos capaces de frenar y destruir la Pseudomona aeruginosa, un patógeno sumamente agresivo y común en las infecciones cutáneas", explicó Kasshua.
El riguroso proceso científico tras el hidrogel
Llegar a un gel con capacidades terapéuticas estables requirió un complejo trabajo multidisciplinario dividido en varias etapas críticas:
1. Extracción y validación de la materia prima
En la primera fase, el equipo optimizó la extracción de colágeno tipo I a partir de tendón de cola de rata. Mediante técnicas avanzadas de análisis (como electroforesis, espectrofotometría UV-Vis y caracterización térmica), confirmaron que el producto obtenido posee características estructurales e idénticas a las del colágeno comercial de alta pureza.
2. Hilado nanométrico
Una vez validado el colágeno, se utilizó la técnica de electrohilado para transformarlo en nanofibras microscópicas. El uso de microscopía electrónica de barrido demostró que estas nanofibras conservaban intacta la pureza del biomaterial original, sirviendo como la estructura perfecta para retener la humedad y los medicamentos.
3. Estabilización farmacéutica
Para que el producto adquiera la consistencia de un gel aplicable sobre la piel (propiedades macroscópicas adecuadas), se evaluaron distintas fórmulas utilizando carbómero como agente estabilizante. Esto permitió preseleccionar los candidatos con mayor potencial para convertirse, formalmente, en medicamentos estables y de calidad.
El futuro: impresión 3D y el desafío de las habilitaciones
Aunque los resultados de laboratorio y las pruebas preclínicas abren un panorama sumamente alentador, el doctor Kassuha mantiene los pies sobre la tierra respecto a los tiempos de la ciencia y el mercado.
Actualmente, los hidrogeles se encuentran en etapa de desarrollo preclínico. La meta final del equipo es pasar de la escala de laboratorio a la producción a gran escala, un hito que requiere superar estrictas regulaciones sanitarias.
Para que estos apósitos puedan llegar a los hospitales y botiquines, el proyecto necesita obtener, mínimamente, las habilitaciones de Salud Pública para su comercialización en San Juan, y posteriormente la aprobación de la ANMAT (Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica) para su distribución a nivel nacional.
La hoja de ruta del equipo no se detiene allí. La visión a largo plazo apunta a la personalización médica absoluta: "Nuestra idea a futuro es elaborar estos hidrogeles y apósitos mediante impresión 3D", anticipó Kassuha, lo que permitiría diseñar parches a la medida exacta de la herida o quemadura de cada paciente.
Un semillero de profesionales en San Juan
Este logro científico es también el reflejo del trabajo colaborativo, la formación de recursos humanos locales y la cooperación internacional. El equipo liderado por el Dr. Diego Kassuha está compuesto por un consolidado grupo de investigadores y estudiantes:
- Investigadores: Martín Godoy, Julieta Fuentes Mallea, Ana Paula Tapia Costa y Micaela Flores.
- Colaboración Internacional: Pamela Mancha Agresti, de la Universidad Federal de Minas Gerais (Brasil).
- Alumnos avanzados (UCCuyo): Rocío Montilla (Lic. en Bioquímica) y Bautista Sánchez (Farmacia), quienes suman experiencia en ciencia aplicada desde las aulas.
Cabe destacar que gran parte de esta investigación se enmarca en la tesis doctoral de la Lic. Ana Paula Tapia Costa, en el marco del Doctorado en Ciencias Biomédicas que dicta la Facultad de Ciencias Químicas y Tecnológicas de la UCCuyo, demostrando el altísimo nivel académico que se gesta en la provincia.