Hay historias que parecen avanzar por caminos separados hasta que, en algún momento, encuentran la manera de unirse. Algo de eso le pasó a Rosa Domínguez, una caucetera de 31 años que es docente de Educación Primaria, también se desempeñó como DAI y desde hace años encuentra en el arte una forma de expresarse. Este año decidió apostar fuerte por esa pasión y creó Miss Rosi, un proyecto que combina sus dos mundos: enseñar y crear.
Rosa nunca estudió formalmente Artes Visuales. Su formación fue principalmente autodidacta, aunque realizó cursos y talleres de retrato, acuarela y otras disciplinas. Desde hace aproximadamente una década viene experimentando con distintas técnicas y soportes: hizo diseños de tatuajes, retratos de personas y animales, murales, pinturas en capillas, plazas, habitaciones, locales y espacios educativos.
Pero su vínculo con el arte viene de mucho antes.
Una familia atravesada por el arte
Desde pequeña, Rosa creció rodeada de expresiones artísticas. Su hermano mayor, Claudio Domínguez, es artista plástico y su hermana Nadia es diseñadora ornamental. Su mamá también tuvo un emprendimiento vinculado con las telas, un material que años después terminaría incorporando a sus propias obras. “Mucho arte acá en la casa”, contó Rosa a Diario de Cuyo.
Durante su adolescencia también tuvo otras experiencias alejadas de la docencia y la pintura: fue Reina de la Juventud y modelo de ropa de manera no profesional. Con el paso de los años, aquellas etapas quedaron incorporadas a una historia que hoy la encuentra como docente, mamá y artista visual. Su gran sueño es estudiar algún día la Licenciatura en Artes Visuales. Por ahora, ese proyecto permanece en pausa debido a sus responsabilidades laborales y familiares.
Miss rosy junto a su mamá Rosa.
El arte que nació durante la pandemia
Uno de los momentos que marcó su camino artístico llegó durante la pandemia de COVID-19. En aquellos días de aislamiento realizó su primer autorretrato, inspirado en todo lo que estaba atravesando el mundo.
La obra la mostraba con un barbijo y buscaba representar aquella realidad de encierro y aislamiento. La respuesta de sus familiares y conocidos fue positiva y eso la motivó a continuar explorando su propia imaginación.
A partir de allí llegaron nuevos cuadros y distintas experiencias. En 2024 comenzó una serie personal que bautizó “Entre sorbos y puntadas hilvanadas”, una propuesta en la que la pintura se mezcla con fragmentos de tela.
La idea tiene además un significado personal. Los “sorbos” representan esas pequeñas pausas cotidianas en las que aparecen las ideas, mientras que las “puntadas” e “hilvanados” funcionan como una metáfora de las diferentes etapas de su vida que se fueron uniendo con el tiempo.
El primer capítulo, “Nuevos comienzos”, nació en 2024 y tiene como protagonista a una mujer con una taza de café. Al año siguiente llegaron otras obras, entre ellas una inspirada en Frida Kahlo y otra titulada “En el ritmo del silencio”.
Actualmente, el cuarto capítulo está en pausa. La razón es sencilla: Miss Rosi comenzó a ocupar buena parte de su tiempo.
Miss Rosi, el proyecto que unió sus dos pasiones
Rosa trabaja como docente en Caucete y conoce de primera mano las dificultades que muchas veces tienen sus colegas para preparar los actos escolares.
“Yo quería unir esto que amo, que es el arte, con esto de ser docente, con los chicos y con lo que vivimos los docentes”, explicó. “Yo quería unir esto que amo, que es el arte, con esto de ser docente, con los chicos y con lo que vivimos los docentes”, explicó.
Así comenzó a realizar telones, carteles, letras y diferentes trabajos manuales para escuelas. La propuesta apunta justamente a recuperar ese componente artesanal que muchas veces queda desplazado por las impresiones, los banners y los diseños digitales. “Todavía tenemos ese valor de la letra recortada, de lo manual, de lo artístico, pero por ahí el docente no tiene tiempo”, señaló.
Miss Rosy junto a sus colegas de Escuela José Chirapozú, Caucete.
Ese fue el espacio que encontró para aportar desde sus conocimientos. Y la respuesta fue mucho mayor de la que esperaba.
Actualmente recibe numerosos pedidos, principalmente de escuelas y docentes de San Juan, aunque también le solicitaron trabajos desde otras provincias, entre ellas Buenos Aires. La cantidad de encargos es tal que ya analiza incorporar a una persona que la ayude con la producción.
Miss Rosi junto a sus hijos Juan Pablo y Angelina.
El crecimiento de Miss Rosi también significó para Rosa una posibilidad que considera especialmente importante: trabajar desde su casa. Es mamá de Juan Pablo y Angelina, una pequeña de tres años, que, según cuenta entre risas, también heredó el gusto por la pintura. “Me pongo a pintar y hago un taller, la pongo al lado mío. Es increíble”, contó sobre su hija.
Para Rosa, poder desarrollar su proyecto desde Caucete le permite compatibilizar el trabajo, la maternidad y su vocación artística. Las redes sociales fueron fundamentales en ese proceso. Si bien ya realizaba trabajos desde hacía tiempo, este año decidió darle mayor visibilidad a su producción y comenzó a fortalecer el proyecto en el mundo digital con ayuda de su hermano Víctor. “Quizás lo he hecho siempre, pero no lo podía visibilizar. Este año lo estoy haciendo y puedo trabajar acá desde mi hogar”, explicó.
Del aula a los murales y de los murales a los talleres
Además de los encargos, Rosa también quiere recuperar una propuesta que ya había realizado: los talleres de arte. Durante el verano de 2025 coordinó talleres para niños en Capital y ahora busca llevar nuevamente esa experiencia a Caucete. Su intención es sumar también propuestas destinadas a mujeres adultas que quieran acercarse al mundo artístico.
Mientras tanto, continúa con sus cuadros, los murales y los retratos por encargo. Para estos últimos necesita fotografías de buena calidad y trabaja copiando las imágenes a mano alzada, observando cada detalle. Su producción incluye desde retratos familiares hasta animales y trabajos especialmente pensados para escuelas.
Una historia que todavía se está pintando
Rosa siente que todas las etapas de su vida terminaron encontrándose en un mismo lugar: la creación. La adolescente que fue Reina de la Juventud, la joven que incursionó como modelo, la docente, la mamá y la artista visual forman parte de una misma historia. Una historia que ahora tiene nombre propio: Miss Rosi.
“Después de tantos años de recorrer distintos caminos, descubrí que todo vuelve al mismo lugar: crear y enseñar”, escribió Rosa al reconstruir su recorrido. “Después de tantos años de recorrer distintos caminos, descubrí que todo vuelve al mismo lugar: crear y enseñar”, escribió Rosa al reconstruir su recorrido.
Y mientras continúa trabajando en sus pedidos, proyectando nuevos talleres y pensando en retomar su serie artística, hay una imagen que parece resumir todo lo que está viviendo: sus pinceles, sus telas y su guardapolvo compartiendo el mismo espacio.
Porque para Rosa, finalmente, crear y enseñar dejaron de ser dos caminos distintos y comenzaron a formar parte de la misma obra.