San Juan se posiciona a la vanguardia de la paleontología nacional no solo por sus valiosos yacimientos, sino también por la tecnología aplicada a la divulgación científica. El Museo Paleontológico, dependiente de la Universidad Nacional de San Juan (UNSJ) y el Gobierno de San Juan, reveló cómo funciona por dentro su laboratorio de Paleoarte, el área encargada de devolverle la vida a criaturas que habitaron la Tierra hace millones de años.
Detrás de cada réplica que maravilla a los visitantes hay una labor minuciosa y multidisciplinaria. Según explicó Milena Montero, encargada general del sector, el equipo está conformado por 43 profesionales sanjuaninos divididos en cuatro etapas clave de trabajo:
- 8 especialistas en modelado 3D.
- 5 expertos en animación.
- 7 técnicos en impresión 3D.
- 20 artistas dedicados al postprocesado y acabado final.
Una carrera contra la deformación y el paso del tiempo
El proceso de reconstrucción es un desafío científico y artístico. Dado que los paleontólogos suelen hallar los restos fósiles incompletos, fracturados o deformados por la presión de las capas sedimentarias, el equipo recurre a herramientas digitales de punta.
"Por medio de un escáner de última generación generamos una réplica digital exacta del fósil", detalló Maximiliano Dias, integrante del área de Modelado 3D. Con esa copia virtual, los diseñadores reconstruyen digitalmente las partes faltantes, corrigen las deformaciones óseas y finalmente le dan volumen, piel, musculatura y textura al ejemplar.
De la pantalla a la realidad: impresión y animación
Una vez completado el modelo tridimensional, el trabajo se divide en dos grandes ramas:
Impresión 3D y pintado a mano: Las piezas se imprimen a escala y pasan a la fase de postprocesado. Allí, los artistas pintan cada textura a mano para replicar con precisión los tonos y la mineralización de los fósiles originales.
Animación y comportamiento: En paralelo, el equipo genera piezas audiovisuales donde las criaturas cobran movimiento. "Buscamos referencias, armamos un storyboard y animamos. A mí me gustan las escenas de interacción, porque le dan viveza, los hace sentirse más vivos", contó Paulina Fernández, encargada del sector de animación.
El resultado de este engranaje es la creación de esqueletos y dinosaurios a tamaño real, listos para exhibición científica y museográfica. "Ver el producto terminado es hermoso y nos genera mucha alegría y emoción. Es como un sueño cumplido", concluyó Montero sobre el orgullo de posicionar el talento sanjuanino a nivel internacional.