En el interior del Hospital Guillermo Rawson funciona desde 1988 un espacio que pocos sanjuaninos conocen pese a la cantidad de años. Sin embargo, representa una oportunidad de salir adelante para muchos. Se trata del Hospital de Día de Trastornos de la Conducta Alimentaria, un dispositivo gratuito que depende del Servicio de Psiquiatría y que es el modelo de estas características dentro del sistema público argentino.
Allí trabajan especialistas de distintas disciplinas que acompañan a pacientes con anorexia, bulimia, trastornos y alteraciones alimentarias, tanto de manera ambulatoria como mediante internación de día. "Actualmente el hospital aborda todo lo que son trastornos alimentarios diversos. El Hospital de Día es solo una parte de lo que hacemos porque también atendemos pacientes de manera ambulatoria", explicó la psicóloga Martina Albornoz en diálogo con DIARIO DE CUYO.
La puerta de ingreso puede ser muy diversa. Algunos pacientes llegan derivados por pediatras, clínicos o profesionales particulares que detectan señales de alarma. Otros, incluso, ingresan al hospital por la guardia debido a un cuadro de bajo peso y, durante la evaluación médica, aparecen indicadores que hacen sospechar la presencia de un trastorno alimentario. También hay quienes llegan solicitando turno de manera directa.
En todos los casos se realiza una entrevista interdisciplinaria en la que participan Psicología, Psiquiatría y Nutrición. A partir de esa evaluación se determina si la persona necesita incorporarse al Hospital de Día en carácter de internación o si puede realizar un tratamiento ambulatorio.
"Hay pacientes en los que detectamos que el cuadro puede evolucionar favorablemente con controles externos y otros que requieren un tratamiento mucho más intensivo dentro del Hospital de Día", explicó la profesional.
Un tratamiento integral, la base de acción del Hospital de Día de Trastornos de la Conducta Alimentaria
Si bien la cantidad de pacientes va variando, generalmente mantuvieron un promedio de 20 sanjuaninos internados, más la atención ambulatoria. Albornoz explicó que actualmente cuentan con diez pacientes en internación y una cantidad similar que recibe atención ambulatoria.
El equipo está integrado por psicólogas, psiquiatras, nutricionistas, enfermeros, profesores de Educación Física, acompañantes terapéuticos y una psicopedagoga, quienes trabajan de manera coordinada para abordar una enfermedad que atraviesa aspectos físicos, emocionales, familiares y sociales.
El tratamiento no se limita a recuperar el peso corporal o modificar hábitos alimentarios. También busca reconstruir el vínculo de las pacientes con la comida, con su cuerpo y con su entorno. "La historia de cada paciente con la alimentación, la dinámica familiar, los factores genéticos, culturales y los ideales de belleza que circulan socialmente forman parte del problema", señaló Albornoz.
La especialista explicó que existen factores desencadenantes y otros que mantienen la enfermedad. Entre estos últimos aparece con frecuencia el contexto más cercano. "Muchas veces las propias familias terminan acomodándose a los síntomas sin darse cuenta. También encontramos familias donde existe una preocupación muy marcada por la imagen corporal o relaciones restrictivas con la alimentación que se han naturalizado", indicó.
Una enfermedad de la que se puede salir, y también se puede recaer
Los trastornos de la conducta alimentaria suelen requerir tratamientos prolongados y pueden presentar recaídas por distintos factores. En el Hospital de Día han registrado reingresos de pacientes, aunque no siempre obedecen a una recaída clínica, sino también a dificultades familiares o al abandono del tratamiento.
"Nos está faltando fortalecer el seguimiento de quienes reciben el alta. Continúan un tiempo con sus profesionales particulares, pero hoy no contamos con estadísticas sobre cómo evolucionan a largo plazo", comentó la psicóloga.
Actualmente la mayor parte de las pacientes internadas son mujeres de entre 15 y 25 años, aunque en la modalidad ambulatoria también atienden mujeres de 40 y hasta 50 años que conviven con patologías cronificadas. El acompañamiento de estos casos es fundamental para evitar que los problemas vuelvan.
Cómo acceder al tratamiento del Hospital de Día de Trastornos de la Conducta Alimentaria
Es importante destacar que cualquier persona puede solicitar una entrevista de admisión, incluso sin derivación médica.
Los turnos se solicitan en la Secretaría del Servicio de Psiquiatría del Hospital Rawson, ubicada por calle General Paz, primer piso, ala sur, de lunes a viernes de 7 a 12 horas. Las admisiones se realizan todos los martes y, según indicó Albornoz, la espera no suele superar una semana.
"Es importante que la gente sepa que existe un tratamiento. Son enfermedades que pueden cronificarse si no se interviene a tiempo, y muchas personas todavía no conocen que este espacio funciona desde hace tantos años", concluyó la profesional.
Además, el equipo cuenta con perfil de Instagram @vocesqueacompanan.tca donde comparten información sobre los trastornos alimentarios y muestran cómo es el trabajo cotidiano dentro del Hospital de Día.