8 de septiembre de 2026 - 10:49

Guardavidas sanjuaninos, expectantes ante la mayor presencia de agua: esperan un repunte laboral tras la caída de la temporada pasada

La recuperación de espacios por el mayor caudal de agua genera expectativas entre los guardavidas que ya comenzaron a prepararse para la nueva temporada. Cuánto personal hay habilitado y por qué hasta el momento se desconoce cuántos podrían prestar servicios.

Tras la creación del COPRE (Comité Provincial de Respuesta ante Emergencias) ante una eventual suba en el caudal de agua por deshielos en la provincia, distintos sectores comenzaron a prepararse y anticiparse a la temporada de verano. Entre ellos se encuentran los guardavidas de San Juan, esperando que el escenario sea mejor que el año pasado, donde debido a la sequía faltaron puestos de trabajo durante la temporada.

Sebastián Segali, secretario general del Sindicato Único de Guardavidas y Afines de la República Argentina (SUGARA), filial San Juan, explicó en contacto con DIARIO DE CUYO que uno de los primeros puntos que deberá definirse de cara a la temporada de verano es la cantidad de trabajadores habilitados para desempeñarse en la tarea. Esto ante la próxima reválida de habilitaciones se realiza durante noviembre.

“Al ser una de las pocas actividades que revalidamos todos los años para poder trabajar, desconocemos cuántos se van a presentar”, señaló Segali. Actualmente, San Juan cuenta con más de 700 guardavidas, sin embargo, en la reválida del 2025 se presentaron poco más de 200 personas, muchas de las cuales no lograron encontrar un puesto de trabajo en algún club o pileta de la temporada. Un dato no menor es que durante este año se incorporaron 23 nuevos profesionales con título nacional. Además, está previsto que en noviembre se reciba una nueva camada de aproximadamente 20 personas.

La falta de trabajo estuvo fuertemente ligada a la situación hídrica. La sequía limitó la actividad en distintos espacios y redujo las posibilidades de contratación. Para este verano, en cambio, el panorama genera mayores expectativas debido a la posibilidad de que vuelvan a funcionar lugares que durante el año pasado no tuvieron actividad.

Entre los espacios que podrían recuperar protagonismo aparecen los clubes que se encuentran en el perilago del Dique de Ullum. “Ahora se van a reabrir espacios como la playa de la Universidad, de Palmar del Lago, que venían trabajando con los natatorios. La gran parte será el dique de Ullum”, sostuvo Segali.

Un punto a considerar es que, conforme la normativa vigente, en espacios abiertos de baño cada 80 a 100 metros de costa debe haber un guardavida; por ende, si se habilitan los espacios considerados “playas” de los distintos clubes que se encuentran en Ullum y otras zonas, la presencia de personal será fundamental para resguardar la seguridad de todos.

La preocupación por los nuevos reservorios de agua y la intención de ofrecer un trabajo articulado

El posible incremento del caudal de agua durante la próxima temporada abre un escenario que podría generar nuevos sectores donde se acumule agua y que los sanjuaninos eventualmente podría usar como sitios de baño. Ante esta situación, desde el gremio esperan ser de utilidad para actuar de manera preventiva y evitar así inconvenientes o tragedias.

Sobre ello, Segali comentó: “Queremos hablar con Seguridad, ya que se van a generar en distintas zonas bajas con reservorios de agua naturales y ahí es donde queremos apuntar a la prevención”, explicó el dirigente.

En ese sentido, el sindicato busca ponerse a disposición del COPRE ante la posibilidad de que esos nuevos espacios requieran personal especializado. Sin embargo, desconocen si el Gobierno contemplará la contratación de guardavidas para esos sectores.

“Quizás se necesite más guardavidas para la prevención. Eso es lo que nos está preocupando, como ponernos a disposición”, afirmó.

El costo de estar habilitado para trabajar

Mientras el sector aguarda definiciones sobre los puestos laborales, existe otra preocupación, y es el costo que deben afrontar los guardavidas para revalidar sus conocimientos y mantenerse habilitados.

Entre los gastos mencionados se encuentran el apto psicofísico, que puede costar entre $100.000 y $150.000, una audiometría que supera los $100.000 y el alquiler de una pileta para entrenar, que ronda los $70.000 mensuales. En total, desde SUGARA estiman que un guardavida puede necesitar alrededor de $500.000 para completar el proceso de reválida.

Sin embargo, debido a las expectativas que genera la nueva temporada y la eventual demanda que podría registrar el sector es que son varias las personas que se están preparando para la reválida. En ese sentido, Segali detalló que incluso veteranos que hacía años no se estaban presentando en esta oportunidad comenzaron a averiguar sobre tiempos y estudios que se deben presentar.

Se calcula que la reválida será durante noviembre. La buena noticia es que San Juan cuenta con capacidad profesional para resguardar la seguridad de los sanjuaninos en balnearios, costas de los diques y similar. Sin embargo, el dato real se conocerá una vez que los profesionales rindan y desde el COPRE se den a conocer los lugares habilitados para disfrutar del agua durante el verano.

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