El choque de trenes ocurrido en Urda, España, dejó una profunda tragedia para una familia sanjuanina. Ana Martina Conte Grand, de 32 años, continúa desaparecida tras el accidente ferroviario, mientras que su hermano Jeremías sobrevivió con graves lesiones. Desde el hospital, el hombre relató la dramática secuencia del impacto y aseguró que logró salvarse de milagro.
“Lo que me pasó es indescriptible, el tren me atropelló. Estoy bien. Me salvaron. Un milagro”, expresó Jeremías, de 36 años, en una entrevista con el medio italiano Corriere della Sera.
El hombre, que vive en Torrejón, en Madrid, junto a su esposa y su hija recién nacida, sufrió la fractura de dos costillas del lado derecho y del omóplato, además de una lesión en una vértebra cervical y un profundo corte en una pierna. Necesitó numerosos puntos de sutura.
El dramático relato del sobreviviente
Jeremías reconstruyó los instantes más angustiantes del accidente. Según contó, primero sintió que el vagón se desplazaba lateralmente y lo expulsaba de su asiento. Después fue arrastrado hacia el pasillo, donde recibió el primer impacto.
“Pensé: ‘Se acabó’. Poco después, todo el tren cayó encima de nosotros”, recordó. También describió que la formación lo golpeaba mientras su cuerpo era arrastrado de un lado a otro, en medio de una secuencia que comparó con un atropello.
Uno de los momentos más dolorosos de su testimonio fue cuando habló sobre su hermana. El hombre aseguró que logró verla entre los restos de la formación y advirtió que ya no respiraba. “Me giré. Vi a mi hermana, y ya estaba muerta. Cuando llegaron los paramédicos, dije inmediatamente: ‘Revísenla, veo que ya no respira’”, relató.
También recordó que tenía muchísimo dolor y que los equipos de emergencia tuvieron dificultades para retirarlo del lugar. Finalmente, fue sedado mientras continuaban las tareas de rescate.
Buscan a Ana Martina Conte Grand
Ana Martina tiene 32 años y vive en San Juan. Había cumplido años el 25 de julio y compartía con su hermano Jeremías la profesión de podóloga, carrera que ambos estudiaron en la Universidad de Buenos Aires (UBA).
Los hermanos viajaban para visitar a otro integrante de la familia, radicado en Sevilla, quien había sido padre hacía aproximadamente tres meses.
En el ámbito profesional, Ana Martina desarrolló una plantilla ortésica destinada al tratamiento de pacientes con verrugas plantares. Trabajaba junto a su hermano en un consultorio ubicado en José Martí 933, en Capital.
Una tragedia ferroviaria con al menos 69 muertos
El accidente ocurrió a las 8.53 del miércoles, cuando una formación de Renfe embistió a un tren de la empresa Iryo. Como consecuencia del impacto, algunos vagones cayeron por un terraplén, lo que dificultó las tareas de rescate y asistencia.
El balance provisorio era de al menos 69 personas fallecidas y más de un centenar de heridos. Entre las víctimas argentinas se confirmó la muerte de Agustín Randazzo, de 51 años, quien residía en España desde 2002 y viajaba por motivos laborales en el octavo vagón de una de las formaciones involucradas.