A pocos días de la helada registrada el pasado 7 de septiembre en San Juan, las primeras evaluaciones a campo comienzan a mostrar señales de daño en los olivares, según informaron desde la Cámara Olivícola. Técnicos y agrónomos han detectado afectaciones principalmente sobre las yemas florales, una etapa clave del cultivo.
Si bien ya existen indicios que generan preocupación en el sector productivo, todavía es temprano para dimensionar el alcance real del fenómeno. ‘El olivo necesita tiempo para manifestar plenamente los efectos provocados por las bajas temperaturas, por lo que se estima que habrá que esperar entre 15 y 20 días para realizar una evaluación más precisa’, dijo Daniel Fernández, presidente de la Cámara Olivícola.
Evaluación de la Cámara Olivícola
Lo que sí comienza a advertirse es que este episodio tendrá consecuencias sobre la cosecha 2027. Las observaciones realizadas hasta el momento hacen prever que el impacto productivo podría ser relevante, aunque todavía no es posible establecer porcentajes ni cuantificar las pérdidas.
A medida que evolucionen las plantas y continúen las recorridas en las zonas productivas, se podrá contar con información más concreta sobre la magnitud de los daños y su incidencia en la próxima campaña olivícola. ‘Es el resultado de un primer relevamiento de daños, vamos a tener números más concretos más adelante, pero ya confirmamos que hubo daños’, dijo Fernández.