La primera gran noticia llegó el 26 de diciembre, en medio de las celebraciones de fin de año, cuando recibió el acta de selección.
El acta oficial que incluyó a Rocío Desirée Caño Arredondo entre los docentes seleccionados para acceder a la beca gestionada por la Comisión Fulbright y la Secretaría de Educación de la Nación.
Sin embargo, todavía quedaban varios pasos por completar. La confirmación definitiva apareció el 2 de junio, cuando recibió el contrato de la universidad estadounidense que la había elegido como asistente de idioma.
“Es un proceso largo, pero la Comisión Fulbright hace todo muy llevadero. Estuve muy guiada y asesorada para cumplir cada paso correctamente”, contó. Para la docente, ese acompañamiento fue fundamental frente a procedimientos burocráticos que pueden resultar abrumadores cuando intervienen instituciones de otro país.
La beca oficial contempla pasajes de ida y vuelta, manutención, la visa correspondiente, cobertura médica para emergencias y los cursos obligatorios del programa.
La única sanjuanina entre los seleccionados
Rocío no duda al dimensionar lo conseguido. Define la selección como uno de los logros más importantes de su trayectoria, especialmente por tratarse de una convocatoria competitiva a la que se presentaron profesores de distintos puntos del país.
“Representa muchos años de estudio, dedicación, esfuerzo y sacrificio, pero también una responsabilidad muy grande” “Representa muchos años de estudio, dedicación, esfuerzo y sacrificio, pero también una responsabilidad muy grande”
Esa responsabilidad será todavía mayor en Virginia, donde será la única argentina dentro de su universidad anfitriona. Allí no solo representará al país, sino que también será para muchos estudiantes el primer contacto directo con San Juan y sus costumbres.
“Es un honor muy grande poder ser la imagen que ellos van a tener de Argentina, de San Juan y de nuestra cultura. Estoy emocionada y soy muy consciente del papel que me toca cumplir” “Es un honor muy grande poder ser la imagen que ellos van a tener de Argentina, de San Juan y de nuestra cultura. Estoy emocionada y soy muy consciente del papel que me toca cumplir”
Su misión consistirá en enseñar español, pero también en construir un puente cultural. En ese intercambio, planea apoyarse en una segunda vocación que la acompaña desde hace años: es profesora de danzas españolas y folclóricas.
Mate, folclore y sabores sanjuaninos en Virginia
Rocío ya imagina algunas de las actividades que podría desarrollar con los estudiantes. Quiere enseñarles música y danzas argentinas, compartir la historia de la provincia y mostrar que la distancia geográfica no necesariamente implica mundos completamente diferentes.
“Quiero mostrarles las maicenitas, que prueben la semita, enseñarles a cebar mate y a bailar un gato o una zamba”, anticipó.
La danza y el arte ocuparán un lugar central en su propuesta. Considera que son lenguajes capaces de atravesar las diferencias idiomáticas y acercar a personas formadas en contextos muy distintos.
También buscará mostrar los atractivos turísticos de San Juan y aprovechar una coincidencia que descubrió al conocer su destino: la universidad se encuentra cerca de una región de viñedos.
Para la sanjuanina, esa característica abre una oportunidad para relacionar ambas comunidades y demostrar que existen más puntos de encuentro de los que suelen imaginarse.
“A veces pensamos que por estar tan lejos no tenemos tanto en común, pero en realidad hay más similitudes que diferencias. Planeo apoyarme en eso”, señaló.
Lo que quiere traer de regreso a San Juan
El viaje no termina, para Rocío, cuando concluya el año académico. Desde que presentó su candidatura tuvo un objetivo claro: regresar con herramientas que puedan aportar a la educación sanjuanina y argentina.
Entre sus planes aparece la posibilidad de ofrecer cursos de perfeccionamiento, compartir materiales, acercar los contactos construidos en Estados Unidos y generar nuevos vínculos entre instituciones educativas.
“Mi intención no es solo traer conocimiento, sino también exponer todo lo valioso que tenemos acá en San Juan” “Mi intención no es solo traer conocimiento, sino también exponer todo lo valioso que tenemos acá en San Juan”
Otro de sus propósitos será difundir las oportunidades que ofrece la Comisión Fulbright. La organización no cuenta únicamente con programas para docentes de Inglés, sino también con alternativas de formación, maestrías y doctorados en diferentes disciplinas.
Rocío quiere que su experiencia sirva para acercar esas posibilidades a otros jóvenes y profesionales. Incluso se mostró dispuesta a orientarlos en la preparación de ensayos, entrevistas, exámenes de idioma y documentación.
“Quiero dejar en claro que esta puerta no está abierta únicamente para profesores de Inglés. Hay oportunidades para distintas disciplinas y muchas veces no sabemos que existen”, explicó.
El intento que parecía un fracaso y terminó preparándola
Detrás de la selección también existe una historia de frustración. Antes de postularse a Fulbright, Rocío había intentado acceder a un programa similar en el Reino Unido. Avanzó en el proceso, pero finalmente quedó como suplente.
En aquel momento interpretó el resultado como un fracaso. Con el paso del tiempo, comprendió que esa experiencia le había permitido prepararse para la oportunidad que llegaría después.
“Ahora entendí que tal vez ese no era mi lugar ni mi momento. Cuando apareció esta beca, yo ya estaba preparada porque había atravesado la postulación anterior”, reflexionó.
Ese recorrido es el que utiliza para dejarles un mensaje a quienes consideran que una beca internacional está demasiado lejos de sus posibilidades.
“Mi consejo primordial es que se animen a intentarlo. Muchas veces pensamos que estas oportunidades solo les llegan a personas muy sabias o eruditas, pero con preparación, constancia y dedicación realmente se pueden lograr” “Mi consejo primordial es que se animen a intentarlo. Muchas veces pensamos que estas oportunidades solo les llegan a personas muy sabias o eruditas, pero con preparación, constancia y dedicación realmente se pueden lograr”
También pidió aprender a convivir con las respuestas negativas y desarrollar tolerancia ante la frustración. Su propia trayectoria académica le recuerda que un comienzo difícil no determina el desenlace.
En su primer año universitario debió recursar materias y llegó a preguntarse qué futuro podía esperar. Años después, está a punto de ingresar como docente y estudiante a una universidad de Estados Unidos.
En unas semanas, Rocío cambiará San Juan por Virginia y entrará a las aulas con una doble tarea: enseñar un idioma y mostrar, a miles de kilómetros, de dónde viene.