La Policía de San Juan continúa fortaleciendo su operatividad en las calles con la incorporación y distribución de pistolas Taser (Dispositivos Electrónicos de Inmovilización Momentánea). Esta herramienta de menor letalidad busca dotar a los efectivos de recursos modernos para intervenir en situaciones de alta complejidad y violencia, priorizando la preservación de la vida tanto del personal como de terceros.
La Policía de San Juan reorganizó la distribución de 35 pistolas Taser entre sus efectivos para garantizar disponibilidad del arma además capacitó a 120 efectivos desde el área D3, distribuidos en las distintas guardias operativas para sostener el esquema de cobertura continua. La instrucción se desarrolla durante tres jornadas con grupos de 20 policías para afinar los protocolos de utilización del equipo.
Cómo actúan las Taser sobre el cuerpo humano
Los dispositivos funcionan mediante la emisión de una descarga eléctrica controlada diseñada para inmovilizar de forma temporal al individuo sin comprometer su vida de manera letal.
El mecanismo: Al ser accionadas, las pistolas pueden disparar dos dardos a una distancia de hasta 7,5 metros, los cuales se conectan a través de cables para transmitir una corriente que interrumpe la comunicación entre el cerebro y los músculos voluntarios.
Efecto físico inmediato: La descarga provoca una contracción muscular involuntaria que desorienta e inmoviliza al sujeto, privándolo transitoriamente del control motor.
Conciencia: Los especialistas detallan que el individuo jamás pierde el conocimiento, por lo que mantiene la capacidad de escuchar y acatar las órdenes del personal policial durante y después de la aplicación.
Protocolo estricto y etapas de uso
El uso de estas armas no letales está regido por un protocolo de actuación dividido en fases progresivas para garantizar un despliegue seguro y regulado:
Disuasión visual y verbal: El agente advierte la utilización del dispositivo y activa el arco voltaico, cuyo sonido e iluminación cumplen un rol disuasivo clave que suele desactivar la confrontación antes de llegar al disparo.
Activación de seguridad: Al desenfundar el arma, se encienden automáticamente las cámaras corporales (bodycams) para registrar de forma íntegra el procedimiento.
Disparos y reducción: Solo en los casos en que la amenaza persiste y peligra la integridad física, se procede a la eyección de los dardos para la reducción definitiva del sospechoso.