27 de octubre de 2026 - 06:35

Natalia Ontivero aprendió a tejer en la escuela y décadas después encontró en el arte de crear con las manos un potencial que decidió explotar

Natalia Ontivero está detrás del emprendimiento que potencia el tejido para la creación de distintos accesorios y productos. Desde carteras a llaveros, la historia detrás de cada punto.

Lo que comenzó como un aprendizaje escolar durante la infancia se convirtió, décadas después, en una actividad que hoy es el principal sustento de Natalia Ontivero. Desde Pocito, la sanjuanina encontró en el tejido artesanal una oportunidad para desarrollar su creatividad, explorar nuevas técnicas y construir un proyecto propio, en el que cada pieza lleva su impronta.

Detrás de Na.Arte hay casi cinco años de trabajo, capacitación y perseverancia. Aunque sabía tejer desde chica, durante mucho tiempo no había pensado en convertir ese conocimiento en una actividad con potencial comercial, hasta que decidió darle una oportunidad a aquello que había aprendido en la escuela y comenzar a crear productos para ofrecer al público.

“Yo sabía tejer hace mucho tiempo, pero nunca exploté el potencial. Dije: en algún momento lo tengo que explotar y fue cuando empecé de a poco, con cositas de decoración”, contó Natalia en diálogo con DIARIO DE CUYO.

Con el tiempo, el proyecto fue creciendo y sumó nuevas posibilidades. Se capacitó en telar, una técnica que hoy ocupa un lugar central en su producción, y también incorporó la costura, otra habilidad que había aprendido desde pequeña y que ahora complementa a sus creaciones.

Del aprendizaje escolar a un emprendimiento propio

Natalia recuerda que su vínculo con el tejido comenzó cuando era niña, en una época en la que estas actividades formaban parte de la enseñanza escolar. Allí aprendió los primeros puntos y descubrió una práctica que, con los años, volvería a ocupar un lugar importante en su vida.

La costura también apareció temprano. Tuvo la oportunidad de aprenderla, lo que despertó el interés por el hilo y la aguja, por lo que ambas técnicas terminaron convirtiéndose en herramientas para dar forma a sus ideas. Sin embargo, transformar esos conocimientos en un proyecto propio implicó animarse a dar un paso más. Primero llegaron los artículos de decoración y, a medida que fue ganando experiencia y explorando otras técnicas, amplió la variedad de productos.

Actualmente, el telar es uno de los fuertes de Na.Arte. La propuesta incluye piezas textiles y accesorios, con una búsqueda centrada en las combinaciones de colores, los diseños y la posibilidad de adaptar las creaciones a los gustos de cada cliente.

Entre los productos que realiza se encuentran artículos para el hogar, como pies de cama y almohadones, además de accesorios como carteras y llaveros. La variedad le permite trabajar con diferentes formatos y responder a quienes buscan piezas que aporten un detalle artesanal a sus espacios o a su vestimenta.

Colores, diseños y pedidos personalizados, la columna vertebral del emprendimiento de Natalia Ontivero

Uno de los aspectos que destaca Natalia es la respuesta de sus clientes frente a los diseños y las combinaciones de colores que propone. Los conjuntos textiles para el hogar, en particular, despiertan interés entre quienes buscan alternativas para decorar sus ambientes con objetos que brinden belleza, delicadez y calidez.

A esa oferta se suman los pedidos personalizados. Quienes se acercan a Na.Arte pueden solicitar productos en los colores que prefieran, una posibilidad que le permite a la tejedora adaptar su trabajo a las necesidades de cada persona.

“Gracias a Dios, a la clientela le gustan mucho las cosas y los diseños que hago. Les llaman mucho la atención los conjuntos de colores y también tengo muy buenos clientes que, si piden algo en el color que quieren, yo lo hago”, explicó.

Convertir una actividad artesanal en la principal fuente de ingresos implica sostener el trabajo incluso cuando las ventas no alcanzan las expectativas. Natalia conoce esa realidad y reconoce que mantener un proyecto propio exige constancia, paciencia y la decisión de seguir adelante. Actualmente, el emprendimiento es su principal sustento económico. Por eso, cada feria, cada contacto y cada pedido forman parte de un trabajo cotidiano que busca mantener y hacer crecer.

“Uno siempre tiene que tener perseverancia. Sabemos cómo está todo y a veces no nos va como queremos, dan ganas de bajar los brazos, pero uno sigue. Yo me enfoco mucho en lo que hago y eso es lo que me saca adelante”, expresó.

Quienes quieran conocer sus productos o realizar consultas pueden encontrarla en Instagram, a través de la cuenta @na.arte.sj, donde comparte sus tejidos artesanales y brinda información sobre sus creaciones. También pueden encontrar el emprendimiento en distintas ferias de emprendedores, particularmente la Feria de El Andén, que organiza la Municipalidad de la Ciudad de San Juan cada domingo en la Estación San Martín desde las 17 horas.

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