Con paciencia, dedicación y muchas horas de trabajo, Roxana Garro fue construyendo un camino que nació mucho antes de darle forma a Cufa Creaciones. Su vínculo con la costura comenzó desde muy joven y, con el paso del tiempo, esa pasión evolucionó hacia la marroquinería artesanal, un oficio que hoy combina con su trabajo como modista confeccionando uniformes generalmente.
Aunque lleva toda la vida cosiendo ya que es modista, hace unos siete años decidió enfocarse en la costura creativa y la elaboración de productos de marroquinería. Desde entonces, cada pieza pasa íntegramente por sus manos: diseña los moldes, corta los materiales, cose y cuida cada detalle hasta obtener el resultado final. "Siempre he tenido la pasión por coser, hacer cosas con las manos. Es algo que uno lleva dentro", contó en diálogo con DIARIO DE CUYO.
Garro reconoce que, a simple vista, la marroquinería puede parecer un rubro más entre tantos. Sin embargo, asegura que el valor de sus creaciones está en el proceso completamente artesanal que hay detrás de cada producto. "No producimos como las grandes marcas. Todo es artesanal, muy minucioso. Desde el molde hasta los detalles, todo es obra mía", explicó.
Ese trabajo personalizado hace que cada nuevo diseño represente un desafío y también una satisfacción personal. Para ella, terminar una pieza significa mucho más que finalizar un producto: es la recompensa a horas de dedicación, creatividad y aprendizaje constante.
Su formación también tiene una historia particular. Nunca asistió a cursos formales ni aprendió el oficio de la mano de otra persona. Aunque en el entorno familiar había quien se dedicara de lleno al oficio, asegura que desarrolló sus conocimientos sola, observando, investigando y perfeccionándose con el tiempo.
"Soy autodidacta. Mi mamá era modista, pero nunca nos sentamos a coser juntas. Empecé sola, haciendo moldes, tomando medidas. Después, con las redes sociales, fui mirando, aprendiendo y adaptando las ideas para crear mi propio estilo", relató.
Como muchos pequeños productores, también enfrenta las dificultades económicas que implica sostener la actividad. La compra de materiales suele salir de su propio bolsillo y, cada inversión representa un esfuerzo adicional. Aun así, sostiene que rendirse nunca fue una opción.
"Cuando no tenés financiamiento cuesta mucho porque los insumos salen de tu bolsillo, pero no por eso te tenés que rendir. Al contrario, hay que ponerle más ganas", afirmó.
Para Garro, el reconocimiento no siempre pasa por concretar una venta. Asegura que una palabra de aliento o un comentario positivo pueden convertirse en el impulso necesario para seguir creando. "Cuando encontrás a alguien que valora lo que hacés, aunque no te compre, pero te dice una palabra de aliento, eso te da ganas de seguir. Eso hace que Cufa Creaciones siga adelante", expresó.
Mientras continúa confeccionando uniformes como parte de su actividad laboral, dedica buena parte de su tiempo libre a desarrollar nuevos diseños de marroquinería, una tarea que, según cuenta entre risas, incluso ha invadido distintos espacios de su casa.
"Mis hijas me dicen que ya no hay lugar porque tengo la casa llena de cosas, pero es lo que hago por amor", comentó entre risas.
Dónde encontrar los productos de Roxana Garro
Quienes deseen conocer sus propuestas pueden encontrar al emprendimiento en Instagram y Facebook como @creaciones.cufa, donde Roxana comparte cada una de sus confecciones.
Además, participa habitualmente en la Feria de las Palmeras, que se realiza los sábados por la tarde en las inmediaciones del Estadio Aldo Cantoni, donde exhibe y comercializa sus creaciones artesanales.