El regreso del Sanjuaniños, después de que el año pasado no se hiciera por la gripe A, ayer marcó un récord: 18.000 personas concurrieron al Estadio Cubierto para participar del evento, superando ampliamente la cantidad de público que asistió a las ediciones anteriores (en el 2006, cuando actuó Caramelito, asistieron 11.000). El lugar se vio desbordado por la actuación de Piñón Fijo, hubo que suspender algunas actividades y postergar el sorteo de premios. De todos modos, no se registró ningún tipo de inconveniente.
Los cinco hermanitos Sosa salieron del Estadio Abierto y se pusieron en la cola para ingresar al Estadio Cubierto, mientras comían sánguches de milanesa. Comieron rápido creyendo que estaban a punto de ingresar a la otra fiesta. Pero se quedaron con las ganas. A las 14 horas ya no cabía un alma en el Aldo Cantoni, y tuvieron que cerrar las puertas. Lograron ingresar 10.000 personas, mientras que otras 8.000 quedaron afuera, aunque después pudieron entrar y participar de la fiesta.
El estadio estuvo más cubierto que nunca. La gente se sentó hasta en las escaleras de acceso a las tribunas dificultando el paso y la distribución de botellas de agua mineral. Hasta los organizadores del evento tuvieron que arrojar las botellas por el aire para que la gente que ocupaba las butacas altas pudiera tener una.
Como se tuvo que repetir la fiesta para las personas que no lograron ingresar con el primer grupo, hubo que suspender algunas actividades por cuestiones de tiempo. Entre ellas, el sorteo de juguetes y de 10 bicicletas. Al principio la gente comenzó a protestar, pero se tranquilizó cuando los organizadores comunicaron que los números ganadores saldrán publicados mañana en DIARIO DE CUYO.