En conferencia de prensa, el “número dos” de la Organización Mundial de la Salud, Keiji Fukuda, aclaró toda la polémica que ha surgido en torno a la seguridad de consumir carne de cerdo, después de que el pasado jueves un representante de la OMS sembrara la duda. Fukuda dijo que no estaba desautorizando a ese experto, Jorgen Schlundt, sino que “algunos extremos expresados por él no fueron bien entendidos” por ciertos medios de comunicación. “Tenemos un mensaje muy claro. Comer cerdo no es peligroso para las personas, cocinado bien”, dijo. Obviamente, aclaró, “por supuesto que hay que tener cuidado de no consumir carne de animales que no se sabe de qué han muerto” y también hay que tener en cuenta las reglas básicas de higiene, como lavarse las manos a la hora de manipular alimentos. En ese sentido, la OMS, la Organización de Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) y la Organización Mundial para la Salud Animal (OIE) reiteraron ayer un comunicado conjunto emitido el pasado 30 de abril y en el que establecen que no hay peligro de contraer el virus de la nueva gripe por comer cerdo. Aseguran que “no se conoce que los virus de la gripe se transmitan a las personas al comer cerdo procesado u otros productos derivados”. Agregan que “los tratamientos de calor empleados comúnmente para cocinar la carne (70 grados centígrados/160 F) dejarán inactivos inmediatamente cualquier virus que pueda estar potencialmente presente en productos cárnicos crudos”. Y finalmente afirman que “el cerdo y los productos del cerdo, manejados de acuerdo con las buenas prácticas de higiene recomendadas por la OMS, la Comisión de Código Alimentario y la OIE, no serán fuente de infección”. Las tres organizaciones sólo piden a las autoridades y a los consumidores que se aseguren de que la carne de cerdos enfermos o de cerdos que hayan sido encontrados muertos no se emplee para el consumo humano en ninguna circunstancia.