San Juan, 29 de abril.- Son de distintos tamaños, colores y edades. Algunos son producto de cruzas y uno de ellos es de raza. Pero todos pasaron por la misma experiencia. Estaban solos, tirados, enfermos y con pocas probabilidades de vivir. Sin embargo, los rescataron, los curaron, los cuidaron y ahora están listos para ir a vivir a un nuevo hogar.

