El inexperto piloto de Castro Racing, Julián Santero, confesó tras ganar la prueba que la última maniobra que le permitió llegar al primer puesto no estaba prevista. “Salió así. Por suerte pude acortar distancias y en el final veníamos contra las cuerdas”, relató el mendocino. Y agregó: “Cuando vi que frenó mucho en la horquilla entré por la parte interna y terminé adelante”. Sin duda que la victoria tuvo un sabor especial para el corredor ya que confesó que “fue una revancha del año pasado donde él (Gerbaldo) me ganó la posición en la última curva”.
