La media de 24 casos nuevos al año de leucemia infantil que tiene San Juan, con una incidencia de 120,03 (que proporcionalmente es alta con respecto a la tasa de 94 de La Rioja, 112 de Salta o 109 de Santiago del Estero), hizo que un grupo de científicos locales encarara un estudio para tratar de conseguir una respuesta al porqué de tantos casos. E inició una investigación para buscar patrones que permitan determinar si el medio ambiente puede predisponer al cáncer, estudiando muestras de pacientes sanjuaninos del Hospital Rawson y del Notti de Mendoza. Los detalles y los avances del estudio serán presentados hoy en el XIV Congreso Nacional de Investigación Pediátrica, que desde ayer se realiza en San Juan y que reúne a los mejores exponentes del país.

El trabajo que encabeza el científico sanjuanino Martín Bruno se denomina ‘Estudios epigenéticos en leucemia linfoblástica aguda pediátrica’ y fue movilizado luego de analizar los resultados del Registro Oncopediátrico Hospitalario Argentino (ROHA), que hizo la Fundación Kaleidos entre 2001 y 2008.

‘Ese estudio arrojó que tenemos una media elevada con respecto a otras regiones del país y eso nos motivó a realizar los estudios epigenéticos (modificaciones que produce el medio ambiente en los genes) y buscar patrones a nivel regional, para poder compararlos con los de otras partes de la Argentina e incluso de España’, dijo Bruno.

El trabajo lleva seis meses y en estos momentos están clasificando los distintos patrones epigenómicos. ‘El estrés, el ritmo de vida, la calidad alimenticia, son factores importantes en la carga genética de los padres. El estudio también es transgeneracional, para ver si esta enfermedad viene de padres o abuelos que quizá no manifestaron la enfermedad, pero que factores ambientales hicieron que se desarrollara en sus hijos’, agregó el científico.

Los patrones genéticos de pacientes sanjuaninos serán comparados con los de Mendoza, Córdoba y Buenos Aires, a la vez que paralelamente hay otro investigador, Felipe Prosper, realizando el mismo trabajo en España, por un convenio entre la UCCuyo y la Universidad de Navarra. Por su parte, Bruno trabaja con María Belén Mestre, becaria post doctoral asignada por el Conicet exclusivamente a esta investigación, mientras que los médicos Daniel Arias y María Elizabet Arrieta, del Hospital Rawson, y Guillermo Arbezú, del Hospital Notti, de Mendoza, facilitan las muestras.

En la UCCuyo trabajan con sangre de chicos a quienes recién les han detectado la enfermedad, de quienes están en tratamiento (quimioterapia) y de aquellos que ya superaron esa fase y se realizan controles cada 6 meses.