La provincia de San Juan, con sus pasas, uvas en fresco, ajo, aceitunas y otro puñado de productos, depende en buena parte de sus exportaciones al mercado brasileño, que cuando las relaciones son óptimas resulta un nicho comercial muy bueno debido a que reúne condiciones óptimas: cercanía, por ende un flete más barato; buen volumen y precios acordes a los principales mercados del mundo. Claro que cuando las relaciones no están aceitadas, sucede lo que ahora.

