Las exposiciones siempre tienen en sus dos primeras ediciones una apuesta importante a la comunicación y al riesgo. Un dato importante es que en los últimos tiempos la industria minera se ha visto poblada de muchos eventos, aprovechando la volada. Nosotros nos dedicamos en forma exclusiva a hacer ferias y conferencias. Vivimos de eso, lo que nos da una handicap elevado frente a otros colegas. ¿Es esta la feria minera más importante del país? Debo admitir que hay una tradicional, que es la Arminera, que hace CAEM en el centro Costa Salguero en Buenos Aires, cada dos años y que va por su sexta edición. Nosotros queremos ser la más importante porque hemos hecho el gran esfuerzo de instalarnos en San Juan, de contratar mano de obra local, de trabajar en esta segunda edición con CASEMI y todos sus proveedores para ensamblar esta exposición de stándares internacionales. Marcamos una impronta al venir a San Juan con otro formato. La Siminera es una herramienta de complementación, de comunicación entre la sociedad y la industria. Y no es sencillo, pero por parte de los proveedores hemos tenido una consulta interesante, y las empresas mineras nos van a acompañar en la parte de negocios y visitando la muestra.

