Rodrigo Quiroga se definió como un “antitatuaje” aunque reconoció en un momento de la charla que si alcanzara el sueño de colgarse una medalla en Londres, lo pensaría más de una vez si cumple un ritual que hacen muchos deportistas olímpicos, que es tatuarse los cinco anillos. Y soltó una intimidad familiar: “Mi viejo (Nito Quiroga) dijo que si ganamos una medalla, se tatúa en la cara los anillos y no deja de ser otra motivación ver que cumpla esa promesa”, soltó con una maliciosa sonrisa.

