Agustina y Florencia no dieron abasto con su trabajo. Pero no porque la gente las consultara por las casas de Natania que promocionaban. Gran parte del público masculino les pidió que posaran para hacerles fotos hasta con teléfonos celulares. El fundamento: sus curvas infartantes. Nuevamente las empresas de diferentes rubros apostaron a la belleza y sensualidad de la mujer para promocionar su trabajo. Cada noche en el predio donde se realizó la Fiesta de las 2 Puntas, se vio chicas que, con insinuantes atuendos que resaltaban sus atributos, repartieron folletos o explicaron las cualidades y virtudes de los productos. Explicaciones a los que pocos prestaron atención, ya que la belleza de las chicas es lo que atrajo.
